domingo, 16 de febrero de 2020
MOTIVACION
En poblaciones pequeñas, las casas rara vez tenían más de dos plantas. Aunque no fueran de labradores, disponían buena parta de ellas de su corral y espacio para animales domésticos. El gato tenía acceso propio con la gatera perforada en la puerta de la calle. Se despachaban normalmente con cocina, dos o tres habitaciones y despensa. El matrimonio ocupaba una y las otras para los chicos y las chicas. Con colchones de lana o de hojas de maíz. En familias modestas era impensable que un dormitorio fuera alojamiento de un hijo solo, no eran frecuentes los casos de hijos únicos. Algunas tenían retrete. Nada de baños, a no ser en el río, nada de duchas si no eran con la lluvia. O en el corral con una palangana o un balde. Cocinas de hierro - "Bilbao nº 8" - con carbón por combustible. Para prender el fuego eran muy útiles las carquesas secas. y para fregar los suelos de madera un tipo determinado de arena. (Veo que la palabra "carquesa" no figura en el diccionario. Parece evidente que proviene de la palabra carquesia"). Los chavales proveíamos de ambas cosas. Olvídate de la calefacción, la suplía a medias el calor de la cocina. Aspiradora, lavadora, frigorífico, vitrocerámica, microhondas, olla exprés, o la modesta fregona -¿de qué me hablas?-, todo eso literalmente ni soñado. Contados aparatos de radio, solo en las casas más pudientes, con acceso a un mínimo de emisoras. Lo que mejor se oía al intentar localizar las emisoras era un ruido ronco y cabreado. Con radio Andorra y Radio Pirenaica clandestina se respiraban aires del exterior. El servicio de discos dedicados era la estrella de las programaciones. Supongo que eran gratis: "Para Lucinda con mucho cariño de sus hijos. Para Eulogia, Para Edubijis, para Luzdivina, para Casilda..." ¡Qué tiempos!
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Un a reflexión ad-hoc, al igual que su analogía con la abeja, saludos Julio
ResponderEliminarGracias Alejandra (Grandes personas las abejas ¿¡no crees?). Saludos
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