Tengo problema con la vista. Los años que tuve (no los que tengo, porque aquellos los he gastado, solo tengo el momento actual, como todos los mortales), me cobran también el tributo de las cataratas. Me encuentro en esa situación en que te dicen "que hay que esperar a que maduren". Y, en mi caso, esa "maduración" va muy lenta. Algún madrileño se rió cuando le hablé de esto de la maduración de las cataratas. ¿Por qué sería?. No estoy en la situación de pasar por la Once para ver si me facilitan un puesto con garita en cualquier esquina, pero me harto de limpiar las gafas y con eso no evito la dificultad de leer la letra pequeña. A ver si alguien que tenga árboles frutales me da una pista para lograr que lo de la maduración vaya más deprisa. En el rodaje en que estoy con ordenador nuevo, no sé por qué se ha agrandado de repente la letra de lo que estoy escribiendo ahora, de modo que tiene un tamaño que me permite leerlo perfectamente. Porque no soy consciente de haber tocado la tecla que produce este efecto, no sé cual es. Quiero imaginar que el propio ordenata -que son tan listos, que lo saben todo-, está enterado de mis limitaciones y me ha hecho este regalo por su cuenta, sin esperar a la fecha de Papá Noel o los Reyes Magos, que están a la vuelta de la esquina y son las fechas obligadas para hacer regalos, aunque no está mal hacerlos también cualquier día. (No lo vais a creer, pero en este instante sonó un pitido leve, volvió la letra pequeña en lo escrito y lo que escribo, como antes, y apareció en pantalla una nota que dice "¿desea activar las letras especiales?" Ya desapareció el aviso y no pude pinchar en "sí", que supongo que sería lo que procede. ¡Qué cosas me pasan!...)
9/12/14
9/12/14