sábado, 29 de febrero de 2020

CRISPACION JUVENIL

"¡Qué vas a hacer!". Es la expresión lacónica más recurrida por la gente de cierta edad, con  un encogimiento de hombros resignado ante la situaciones  difíciles como la que soportamos, aportando en muchos casos  con sus modestas pensiones, la ayuda a sus hijos en paro y desesperados por las oscuras perspectivas de futuro. Los mayores han vivido tiempos duros y se encuentran en muchos casos con esta dolorosa  realidad en el último  tramo de su vida.  Pero la juventud  ha disfrutado de tiempos de vino y rosas que se han acabado -a saber hasta cuándo- , y  no estaba preparada para ese cambio de rumbo tan abrupto.  Efe, la agencia de noticias que lo sabe casi todo, afirmó ya hace más de dos años que "más de la mitad de los españoles han tenido alguna disputa con los vecinos en el último año".  Puntualiza que los motivos principales son el exceso de ruido en las viviendas  y el impago a la comunidad de vecinos. Y el noticiero añade que los jóvenes han tenido  esa experiencia en un  73%,  Pero  que, en contraste,  el 45% de los mayores manifiesta que nunca se enfrentó con tal problema. La distancia entre unos y otros parece exagerada porque los mayores tendrán igual número de vecinos que pagan mal o hacen ruido.  Quizá unos se quedan cortos aguantando demasiado y otros se pasan de largo porque tienen  muy poca capacidad de aguante. Aquí debería entrar en juego la asertividad, esa habilidad social que está  en el  punto medio entre la pasividad y la agresividad. La disputa  violenta  no es la estrategia más acertada para enfrentarse a los problemas. Y tampoco la postura de renunciar a defender sus derechos
Agosto 2014

viernes, 28 de febrero de 2020

LLAMADAS POSIBLES I

Riiiiing....
-Dígame
-Buenos días señora  ¿conoce usted el lipomincitol?.
-Pues no.
-Es un producto nuevo en el mercado, muy bueno para aliviar los dolores ¿Usted los tiene?
-Ufff, ya lo creo. Si  yo la contara...
-Deme su dirección y se lo hago llegar.
-Calle Dolores, 48, 3º C.
Al día siguiente, a las cuatro de la tarde.
-Riiiiing...  (esta vez es el timbre de casa. Abre la puerta el hijo mayor). Un caballero  le dice en tono amable:
-Aquí le traigo el pedido, lo de los dolores. (Y muestra en la mano un bote pequeño, blanco)
-Pues viene equivocado. Mi madre toma para los dolores lo que la receta su médico.
-Bueno, pues adiós.
Dos días más tarde.
Riiiiiing....
-Diga.
-Buenas, señora. Pues la llamo con una oferta. Si asiste a una conferencia la regalamos una paletilla...
- Ah pues si puedo voy...

jueves, 27 de febrero de 2020

GÁRGOLAS VIAJERAS

 Como tienen poder de bilocación hacen locuras, saben disfrutar de la vida.  Inmóviles en apariencia en la Catedral o en cualquier otro edificio  singular de tiempos pasados -no se alojan en cualquier alero- puedes verlas a la vez,  sin saber que son las mismas,  en los lugares más insospechados. Se dan la gran vida,  libres  y sin compromiso, (que se sepa).  Bellas como diosas,   viajan mucho, siempre con sus gafas de sol, como se estila entre los actores y entre otros personajes para considerarse importantes,  aunque esté lloviendo. Times Square y sus tiendas de moda lo tienen muy pateado. Se citan con frecuencia con amigas en Central Park. Hablan, cotillean  de todo y toman abundantes helados, lo de la obesidad no va con ellas. Con amigos frecuentan otros lugares. Tampoco es raro verlas en Las Vegas, Venecia, Lombardía,  Viena o Biarritz.  Entran   en el hotel Cosmos de Moscú como Pedro por su casa. Sin desdeñar a las Médulas,  las cuevas de Valporquero,   o Astorga.  Nada interesante o divertido se oculta a su mirada  Ojean  mucho igualmente todos  nuestros monumentos y museos, sin excluir,  por supuesto,  a la propia Catedral. por dentro.  Se quejan de que las guías hablan poco o nada de las gárgolas, y eso las tiene atufadas con ellas. Su jefa me ha dado permiso para escribir de  esto para que la gente se entere de una vez de su descontento. Tienen mucho carácter  y su furia es de temer. Sé  más de sus vidas  y aventuras que contaré quizás, si  me lo permiten.  Pero me guardaré de largar de algunas cuestiones sin que ellas me den el visto bueno, no quiero despertar y soportar  su ira...

miércoles, 26 de febrero de 2020

FELICITACIONES

Me he visto sorprendido por la cantidad enorme de  felicitaciones que recibí por mi cumpleaños de ayer: rebasan de largo el millar. Las leeré todas pero poco a poco, no son para hacerlo de una tacada. Algunas  son del titular y  de personas añadidas. Como es de suponer, me han causado  alegría y me animan a seguir publicando mientras el cuerpo aguante.
Gracias a todos.

GÁRGOLAS

Fueron  noticia en diciembre de 2006, cuando cayeron dos de  la fachada sur de La Catedral,  en el espacio de cinco días. Se limpiaron  las demás y los  técnicos buscaron explicaciones naturales del hecho. ¿Por qué y de qué modo se pusieron de acuerdo para romper la monotonía de siglos y se estamparon en el suelo?. La causa real  voy a revelarla, a contarla como imagino que ocurrió. Son seres dotados por los mágicos poderes de aquellos geniales constructores de catedrales.  Por esos mismos poderes consiguieron que esto nunca se haya sabido. Había mucha energía  paranormal y  mucha brujería en la edad media. Esos monstruos de piedra guardan las formas de día,  vigilando a la gente que pasa ante ellas por la plaza. Desde hace varios siglos conocen mil historias de quienes transitan  por esa zona. Fijándose bien,  las delata su propia expresión, intentando arrancarse de la pared, con los cuellos estirados, con el deseo de enterarse  de todo.  Y las que cayeron fue en su intento de dar  una vuelta por la ciudad, por el morbo de conocer y controlar a más gente. Son capaces de cualquier cosa, de lo más insospechado. Algunas ha sido necesario atarlas con  alambres para que no se escapen,  como se ve en  dos o tres de la fachada oeste, Hay también numerosas gárgolas  en el   Palacio de los Guzmanes. Están emparejadas,  de dos en dos,  como si estuvieran dialogando en una charla que nunca se termina desde que fueron construidas.  Sin olvidar las que adornan  la fachada del Hostal de San Marcos. Estas dan la impresión de estar fumando un cigarrillo que tampoco se consume nunca. Todas son hermosas y merecen ser admiradas,  aunque suelen pasar desapercibidas, porque la gente camina presurosa y embebida en sus preocupaciones con la mirada a ras del suelo, sin  levantar la cabeza y contemplar las alturas. Por eso se dice, con razón, que la humanidad adolece de altura de miras.

martes, 25 de febrero de 2020

¿PARA CUÁNDO?

La hermosa y original fachada del edificio que donó para escuelas Julio del Campo a León, ubicada en el centro  de la ciudad, ha sido rescatada del abandono secular que padecía y luce restaurada y limpia. Pero no hay forma de lograr que se lleven a cabo otras tres intervenciones proyectadas con las que se la pondría en valor como merece. Contiene más de 600 palabras que no se leen con facilidad. Está ubicada entre la Colegiata románica de San Isidoro y el Hostal plateresco de San Marcos, dos monumentos de visita obligada para  quienes vienen  a conocer esta  ciudad que no decepciona. Este año se cumple el centenario de su donación y sería lamentable que no se lleven a cabo. Son las siguientes:
-Ensanchar la acera 1,40 m.
-Prohibir aparcar frente a ella.
-Colocar un atril  en el que se explique el sentido y significado de la misma.
Sería la forma de que esta generosa donación fuera valorada y conocida como merece.
Este proyecto cuenta con el apoyo de  parte de quienes tienen que aprobarlo pero carece de aprobación por parte de otros.
Estoy cansado, harto  de peregrinar por los despachos de las concejalías que se niegan. Se me ha prometido una cita con el Sr. Alcalde para hablarle sobre este proyecto. Sería lamentable que pase este año del centenario sin que se lleve a cabo.

lunes, 24 de febrero de 2020

EL LIBRO VIEJO

Tengo un respetuoso afecto a este libro centenario que poseo editado "En León de Francia", en 1739, León, no Lyon. (Pienso que cómo es esto,  ¿ acaso va a resultar que éramos galos por entonces y  sin enterarnos?). Se titula "El Atlas Abreviado o el Nuevo compendio de la Geografía Universal" de "Giustiniani y Jaime Certa". .Lo compré en el rastro hace años. La piel -supongo que de cordero-  en sus cubiertas, que se ha vuelto marrón, le han protegido en lo posible del desgaste de los años y de manos callosasas.  Está mutilado de varias páginas y  tiene a la  vista el cordaje de bramante que une, a su manera,  las que le quedan. El maestro del pueblo probablemente -quién si no- aportó anotaciones por los márgenes de las páginas con letra inglesa muy pequeña y bien formada  pero ilegible para mí. Sus hojas amarillentas evidencian que compartió humaredas de curar matanzas y a saber qué otras vivencias más.Creo que la historia de este humilde libro viejo sería una novela en si mismo, en las vicisitudes que habrá vivido. Visitaría  muchos hogares en el pueblo, prestado a los vecinos y leído a la luz escasa de candiles. Los lectores serían hombres en la mayoría de los casos,  porque las mujeres tenían en aquellos tiempos un destino que no iba precisamente por la cultura y las faltaban horas para sus múltiples ocupaciones en la casa, con abundante prole,  y en el campo. Y no es precisamente un libro de despertar encendidas emociones.  Describe a los países de un modo muy original,  al estilo de cómo se hacía en la época en que fue escrito, no iban a inventarse los modos que se usan en estos tiempos. Ya aludí hace unos días sobre la forma insospechada con que  despacha la información   al referirse  a  "La Nueva Yorck",  poniendo en evidencia lo poco que había que contar sobre la Gran Manzana por aquellos años en que salió a la luz.

domingo, 23 de febrero de 2020

LA FIRMA DE TRUMP

El conflictivo potentado mostró  -en las televisiones de todo el mundo- su firma al pié del escrito de su proyecto para iniciar de inmediato la construcción de la frontera con México. Es una firma amplia de rasgos verticales ilegibles, como si fuera el gráfico de un electrocardiograma o el perfil de una hilera de chopos. He visto por internet que diversos grafólogos han aplicado sus conocimientos al análisis de dicha firma para conocer más a fondo la personalidad del mandatario, como era de esperar. Está claro que se trata de un personaje muy particular

sábado, 22 de febrero de 2020

LOS LEONES DEL PUENTE II

Cuando Eligia supo lo del proyecto del  alvia me preparó una bronca feroz, digna de una felina, porque no conté con ella, se me olvidó, . Sabía de mis amores con una leona rubia  allá  en Kenia y se arrancó a gritar como una  fiera.  "Lo que tu quieres-  me  espetó-- es volver con  la pelandusca  de pelos de estropajo. A mí no me la das,  asqueroso, que eres peor que Casanova. Ya me lo  dijo mi madre: convéncete hija, que todos los leones son  iguales". Temí por su salud y decidí seguir en el puente, quieto como  una estatua y aguantando las meadas de las perritas paseadoras. Pero todo cambió entre los hermanos.  Erasto, el gamberro, se dió a la bebida y a la droga, eclipsando en el Húmedo la fama del propio Genarín,  no pudimos hacer vida de él. Últimamente canta tangos lloriqueando en algún tugurio hasta la madrugada. Abasi, "el severo" dejó la severidad a un lado y sale con él de farra,  cada vez con más frecuencia. Se van a perder los dos con la vida que llevan. Badrú, el poeta "nacido en luna llena",  tiene poder de bilocación, con el cual sigue de estatua en el puente y hace al mismo tiempo doble vida, los lunes y los miércoles por la tarde  se va a no sé qué reunión  en la que casi todos y todas son poetas. Y de noche se derrite en ripios a la luna llena y a la luna vacía. Yo me dediqué a fondo a recuperar los favores  de Eligia, porque estaba claro que la pobre chica me seguía queriendo. "Anda, asqueroso, dame un beso,  que todos los leones sois iguales. Si no fuera por lo tonta que es una...".  En el fondo es tierna,  dulce y soñadora, es como  una niña...

viernes, 21 de febrero de 2020

MUJERES DE RODILLAS

Pensando en mi niñez, recuerdo cuántas veces se veía  en aquellos tiempos  a las mujeres de rodillas. Era como un símbolo de la sumisión, que  era lo natural en sus días . Lavaban la ropa con frío o con calor siempre  en el río. .Caminaban hasta el lugar con  el balde repleto de ropa en su cabeza - tristemente coronada-  y en las manos el cajón y la lavadera.  Más de una vez rompiendo el hielo  para hacer un hueco.en el agua congelada. Y  allí pasaban el día de rodillas, frota que frota,  hasta el atardecer, en que regresaban a casa rendidas con  su carga aun más pesada para descansar  retomando sus faenas. El  suelo de la casas era de madera y, para que estuviera limpio, lo fregaban  con agua y arena -de nuevo de rodillas- frotando  con energía  hasta que se veían las tablas como nuevas. Tendrían que pasar aún muchos años años hasta que las puso de pié el invento español de la fregona.  Iban  también a la iglesia con frecuencia   y allí, de rodillas otra vez.   Por mi ocupación laboral he conocido muchos comercios capitaneados por mujeres. Porque eran ellas y no sus maridos las que manejaban el timón del negocio que navegaba muy bien con su pilotaje,  sin perder el rumbo. Es de desear que, cada vez más,  salgan de la cocina y muestren su valía, como viene ocurriendo estos últimos años, ya son más mujeres que varones  las que estudian en las universidades, al menos en León, y con mejores resultados. Se da aún la  injusticia  flagrante de que no cobran el mismo salario que los hombres al realizar el mismo trabajo. Pero está superada la mentalidad de aquella mujer que se encontraba en el juzgado por el maltrato de su marido y al preguntarla el juez que si la pegaba contestó con tono esculpatorio y sumiso -quizás arrepentida ya de la  denuncia-, "bueno, lo normal"...

jueves, 20 de febrero de 2020

LOS LEONES DEL PUENTE I

Somos los cuatro leones del puente de la estación. La gente cree que somos de piedra.  Nos han pedido que nos presentemos y cumplimos. Yo soy Badrú, "nacido en luna llena,"  romántico, soñador  y hasta poeta. Suelo estar más inspirado  en menguante, no en la lluna llena, no sé por qué. Yo Abasi, " el severo," y no pierdo de ojo  a Erasto, "el  hombre de la paz",  que era en realidad  el camorrista mayor y más famoso de toda Kenia.   Yo soy el ojito derecho  de Eligia, la leona de la selva del puente de San Marcos. Mi nombre es Dawi,  "el amado."   Con eso ya está dicho todo. Estamos hartos ya de estar aquí como estatuas todo el día solo para que nos contemplen  como si fuéramos maniquíes. Los perritos que pasean las damas a  nuestro lado algunas veces levantan la pata y nos riegan con socarronería como si fuéramos geranios o farolas. ¡Tanta melena, tanta garra, tanto  rugido aterrador para llegar a  esto!.  Los gases de los coches se han cargado nuestro olfato.y también estamos sordos. Pregunté  en una tienda que vende de esto y me dijeron que no tienen   audífonos para leones. Por las ganas nos haríamos tortugas como dicen las crónicas que hicieron  los  más listos de nuestros antepasados -(esto  se relata en el "Cuento Africano")- pero ya no puede ser, no hay vuelta atrás,  no hay manera  Yo  me acerco a la estación cualquier día y saco billetes  en el albia para volver todos a Nairobi. Eligia si quiere que venga con nosotros y sino que siga aquí haciendo su vida, no me importa, en mi país hay leonas a patadas. Aquí en el puente que coloquen si quieren en nuestro lugar  a cuatro concejales,  agachados.

miércoles, 19 de febrero de 2020

DE MUDANZA

El tiempo hace que los ocupantes de una vivienda se identifiquen  con ella   haciéndose uno,  como ocurre con los zapatos,  que son la casa de los pies. De Mozart se cuenta que cambiaba de vivienda cada dos por tres, el genio debía disfrutar con las mudanzas. La última -en Viena- le duró un año, de allí le mudaron a la morada fría. Umbral, en sus primeros años en Madrid, también cambiaba de pensión más que de chaqueta hasta que ganó prestigio y pasta y se alojó en su dacha, en Majadahonda. Hay siempre nostalgia y nerviosismo al hacerse a la idea del cambio, cunde el malhumor y empieza a incubarse una tormenta  en la pareja.  Llegan los de las mudanzas resolutivos y comienzan el desguace. convirtiendo los muebles en un puzle. Los libros, la ropa, lo de la cocina y muchas cosas más, todo se va  sumergiendo en cajas a buen ritmo. Se remata el zafarrancho con el trastero atiborrado, .ahora pasa factura la indecisión acumulada en años de no deshacerse de nada.  Si el trastero que se deja es grande y  pequeño el de la casa nueva, se impone un  gran esfuerzo de autocontrol pra que no se desaten los  nervios de forma  descontrolada.. Los  de mudanzas, que se encontraron con más pastel del calculado,  cobran y se van. Quedan cajas  y más cajas cerradas, amontonadas, el panorama es desolador.  Ella  apecha con la parte más dura, eso está claro:. "dónde estará"..."dónde habrán puesto"...."voy a volverme loca"... Piuede saltar la chispa en cualquier instante y conviene barra libre en consumo de tila o valeriana.  Será un mes   más o menos interminable,  de tortura,  hasta que las aguas vuelven a su cauce. Si quienes se cambian  son personas mayores el problema se acrecienta porque se cansarán antes y la capacidad de aguante será más escasa. Los psiquiatras tienen  catalogadas a las mudanzas como uno de los desencadenantes de las depresiones. No lo dudo...

martes, 18 de febrero de 2020

"EL ARTE DE VENDER"

He tenido la satisfacción de dedicar prácticamente toda mi vida activa  a la profesión de vendedor, vender a mayoristas o comerciantes que a su vez vendían a los consumidores. Comencé mis primeros pasos -en la década de los sesenta- con una importante firma leonesa que sigue activa, y goza de prestigio internacional: Al inicio de mi actividad con ellos, el director de la misma, un empresario de gran valía y del que conservo el mejor de los recuerdos, tuvo el acierto de aconsejarme la lectura de una obra: "Cómo Ganar Clientes" o  "El Arte de Vender",  publicado en Barcelona en 1957. Su autor fue H. M. Goldmann, estadounidense, nacido en 1919, que instruyó  y fue consejero de ventas de numerosas empresas importantes como Air France, Bayer, Bosch, Fiat, General Motors, Mercedes, Fhilips, Volkswagen... Durante más de 40 años ha sido mi libro de cabecera, el que guió mis pasos y me abrió muchas  puertas. Es el libro de oro de la venta. Mi campo de trabajo, la mayoría de las provincias de España. Fue una actividad ilusionante y enriquecedora. Cesé de colaborar en  ella con pena porque mi trabajo con aquella empresa lo realizaba en el sur, lejos de mi familia.  Luego  tuve delegación y venta de relojes de una firma suiza y de otras de Barcelona, compatibilizado con  un muestrario de relojes de pulsera  por mi cuenta.  Finalicé mi vida activa con un  muestrario importante  de otra firma leonesa. Su jefe era mi amigo. De esa actividad más reciente también conservo jugosos recuerdos. Podría contar interesantes  anécdotas vividas en el desempeño de mi actividad, aunque buena parte de ellas se han perdido en el trastero de mi memoria, no las que más me impactaron. Tuve otras ocupaciones también ilusionantes. Es posible que dedique escritos a ellas otros días.

lunes, 17 de febrero de 2020

DOS PINOS

Estamos en pleno invierno. Frente a  mi ventana hay césped y dos pinos,  inmóviles a veces como postales y otras veces balanceando sus ramas blandamente, sin ruido. Uno es tupido, corpulento, se ha empleado solo en eso, es chaparrete, tiene poca altura. El otro es más esbelto, como si hubiera pasado hambre,  tiene las ramas más separadas y  cóncavas,  como  manos abiertas esperando recoger en ellas el agua del cielo. ¿El Quijote y Sancho?. Detrás del seto  hay  otros árboles pequeños  en la acera, unos con sus ramas secas  y otros cargados de unas vainas marrones  que no conozco, que parecen algarrobas de las que comíamos de pequeños con su vaina oscura,  y que revientan en flores rosadas en primavera. Cabe pensar que, al llegar el frío, se ha producido en ellos una mutación, un relevo, escondiéndose las ramas en el suelo y saliendo a la superficie las raíces,  hambrientas de luz, de oxígeno y de libertad. Los pinos  lucen  siempre su vestimenta verde, no se desnudan, tienen pudor,  no  les afecta la calvicie cada otoño como a los árboles de hoja caduca  Hay fachadas al fondo en las que se recortan,  el más alto,  visto en perspectiva desde mi ventana,  ya supera los tejados y llegó con su punta de lanza y con  el viento a hacer cosquillas al cielo. En un espacio redondo y reducido entre los pinos hay plantas de rosales que ahora se ven tristes,  parecen  vides, pero que  se vengarán con  sus flores en  primavera.  Espero que habrá pájaros  que  escojan estos árboles para su sueño y sus sueños. ¿Sería demasiado pedir que alegraran nuestros amaneceres con sus trinos?,  Parece ser que no, son pájaros mudos. Quizá  más de una pareja decida colocar en ellos su apartamento propio o alquilado.  Nos llevaremos bien, habrá buena relación de vecinos,  ya he tenido algún pájaro por vecino.

domingo, 16 de febrero de 2020

MOTIVACION

En poblaciones pequeñas, las casas  rara vez  tenían más de dos plantas. Aunque no fueran de labradores, disponían buena parta de ellas de  su corral y espacio para  animales domésticos. El gato tenía  acceso propio con la gatera perforada en la puerta de la calle. Se despachaban normalmente con cocina,  dos o tres habitaciones y despensa. El matrimonio ocupaba una y las otras  para los chicos y las chicas. Con colchones de lana o de hojas de maíz. En familias modestas era impensable que un dormitorio fuera alojamiento de un hijo solo, no eran  frecuentes  los casos de hijos  únicos.  Algunas tenían retrete. Nada de baños, a no ser en el río, nada de duchas si no eran con la lluvia. O en el corral con una palangana o un  balde. Cocinas de hierro - "Bilbao nº 8" - con  carbón por combustible. Para prender el fuego eran muy útiles las carquesas secas.  y para fregar los suelos de madera un tipo determinado de arena. (Veo que la palabra "carquesa" no figura en el diccionario. Parece evidente que proviene de  la palabra carquesia").  Los chavales proveíamos  de ambas cosas. Olvídate de la calefacción, la suplía a medias el  calor de la cocina. Aspiradora, lavadora, frigorífico,  vitrocerámica, microhondas, olla exprés, o la modesta fregona  -¿de qué me hablas?-, todo eso literalmente ni soñado.  Contados aparatos de radio, solo en las casas más pudientes, con  acceso a un mínimo de emisoras. Lo que mejor se oía  al intentar localizar las emisoras era un ruido ronco y  cabreado. Con radio Andorra y Radio Pirenaica clandestina se respiraban  aires del exterior. El servicio de discos dedicados era la estrella de las programaciones. Supongo que eran gratis:  "Para Lucinda con mucho cariño de sus hijos. Para Eulogia, Para Edubijis, para Luzdivina, para Casilda..." ¡Qué tiempos!

sábado, 15 de febrero de 2020

AÑOS 4O.- LAS VIVIENDAS III

En poblaciones pequeñas, las casas  rara vez  tenían más de dos plantas. Aunque no fueran de labradores, disponían buena parta de ellas de  su corral y espacio para  animales domésticos. El gato tenía  acceso propio con la gatera perforada en la puerta de la calle. Se despachaban normalmente con cocina,  dos o tres habitaciones y despensa. El matrimonio ocupaba una y las otras  para los chicos y las chicas. Con colchones de lana o de hojas de maíz. En familias modestas era impensable que un dormitorio fuera alojamiento de un hijo solo, no eran  frecuentes  los casos de hijos  únicos.  Algunas tenían retrete. Nada de baños, a no ser en el río, nada de duchas si no eran con la lluvia. O en el corral con una palangana o un  balde. Cocinas de hierro - "Bilbao nº 8" - con  carbón por combustible. Para prender el fuego eran muy útiles las carquesas secas.  y para fregar los suelos de madera un tipo determinado de arena. (Veo que la palabra "carquesa" no figura en el diccionario. Parece evidente que proviene de  la palabra carquesia").  Los chavales proveíamos  de ambas cosas. Olvídate de la calefacción, la suplía a medias el  calor de la cocina. Aspiradora, lavadora, frigorífico,  vitrocerámica, microhondas, olla exprés, o la modesta fregona  -¿de qué me hablas?-, todo eso literalmente ni soñado.  Contados aparatos de radio, solo en las casas más pudientes, con  acceso a un mínimo de emisoras. Lo que mejor se oía  al intentar localizar las emisoras era un ruido ronco y  cabreado. Con radio Andorra y Radio Pirenaica clandestina se respiraban  aires del exterior. El servicio de discos dedicados era la estrella de las programaciones. Supongo que eran gratis:  "Para Lucinda con mucho cariño de sus hijos. Para Eulogia, Para Edubijis, para Luzdivina, para Casilda..." ¡Qué tiempos!

viernes, 14 de febrero de 2020

AÑOS 40 -LA MATANZA II

La matanza del cerdo aportaba la base fundamental del sustento en aquellos tiempos austeros, junto con la legumbre,  las patatas y la verdura. Y la ayuda precaria de la cartilla del racionamiento. Eran contadas las casas en que no se sacrificaba uno.  En las familias que no eran labradores,  los chavales se ocupaban de pelar diariamente hoja de negrillo para alimentarlo. Se sacrificaba en invierno, en la fase de luna apropiada. En su agonía -impresionante para los niños- el animal olvidaba su modo de expresión habitual, que son los gruñidos, y se despedía de toda la vecindad de una manera  más contundente, a base de estridentes chillidos. Aunque presenciar la muerte del animal era un mal trago, resultaba un día festivo que rompía la rutina. Del cerdo se aprovechaba todo. El pan untado con tocino era una merienda suculenta. Y no digamos los jamones, los lomos, el chorizo, la morcilla...  Los chillidos estridentes estaban sobradamente justificados por el espléndido regalo con que obsequiaba el animal a sus crueles  matarifes, unos y otro se disputaban el valioso trofeo de la subsistencia.  A pesar de que se administrara con mesura,   no llegaba hasta la matanza del año siguiente: con suerte, y según su tamaño, se estiraba hasta el verano. Era frecuente que los chavales lleváramos a la escuela un envuelto con "la prueba", para el maestro, cuyo escuálido  sueldo había inspirado un dicho muy socorrido: "Pasa más hambre que un maestro-escuela"... El hambre campeó a sus anchas en la capital de España. A pesar de la polución que padecen los madrileños  aún queda mucha gente que podría testimoniarlo en primera persona.

jueves, 13 de febrero de 2020

DECIR NO

Mucha gente no sabe, no se atreve o no se plantea el recurso a decir no en este modo de vida  que se respira, que tiene atada y que hace infeliz a tanta gente porque luego se paga caro para llegar con holgura a los finales de mes. Esto va particularmente dirigido a los recursos con los que se bombardea nuestra mente a base de publicidad para arrastrarnos a un consumismo disparatado y obsesivo. Rebajas, todos corriendo a las rebajas para comprar lo que no necesitamos, motivados porque es muy barato. Sin ira, sin levantar la voz, serenamente. Pues no, no me interesa, ese no lo necesito, vivo perfectamente sin ello. Abarrotar la  casa de cosas inservibles. Pues no, mira, muchas gracias pero no, no me hace falta, no va a aportar a mi vida ni un gramo de felicidad, vivo bien  y controlo mis emociones para filtrar los mensajes seductores en mi mente y hacer o dejar de hacer lo que me da la gana sin manipulaciones de nadie.  ¿Y si te lo regalo? Pues tampoco, tengo el trastero, los armarios y los cajones llenos de cosas que no uso. Dáselo a quien lo necesite, eso mismo debería hacer yo pero no encuentro el momento. Gracias por el consejo, pero no..

miércoles, 12 de febrero de 2020

GOOGLE XVI.

El Google de hoy nos presenta su "doodle" haciendo alusión a las Perseidas. Busco informarme sobre el particular y me entero de que se refiere a que esta es una noche mágica, una noche de ver lluvia de Perseidas, como una lluvia natural de chispas, de brillantes. Aunque la luna no parece dispuesta a dar facilidades y se muestra especialmente luminosa y grande, porque se verá miles de kilómetros más cerca. Se aconseja que se procure verlo  en un lugar despejado, como un monte. y por occidente, como si las enviara el propio sol después de su ocaso,  iluminando la noche, haciendo la competencia a la propia luna. A las Perseidas se las llama también lágrimas de San Lorenzo. No me cuadra imaginar precisamente a este santo derritiéndose en llantos. Se dice de él que murió mártir quemado en una parrilla. Y que su sentido del humor  llegó a tal extremo  que,  precisamente cuando le estaban asando,  sorprendió a los cocineros con esta sugerencia, dazme la vuelta, porque de este lado ya estoy hecho. Noche de agosto, el mes más fiestero del año, mes de iluminar las noches con fuegos artificiales. El más apropiado para combatir el insomnio por los calores nocturnos a base de tumbarse el el suelo en una cumbre de monte bien alta, buscando la brisa refrescante para mitigar los calores bajo el chaparrón rutilante de Perseidas. Quien no pueda presenciarlas esta noche que no se desespere porque parece ser que podrá verlas aún porque la cosa se repetirá varias noches más.
11/8/14

martes, 11 de febrero de 2020

FUERA DE SERIE, II

Nos estremeció la televisión hace cuatro meses con las imágenes brutales de la cogida de Juan José Padilla en Zaragoza. El cuerno perforó media cara, rascó el interior del cráneo y salió por el ojo izquierdo. Se puso de pié al instante con la cara ensangrentada  y cayó sin sentido. Como lo cuento. Salvó la vida el torero y exclamó: "No tengo rencor ni a la profesión ni al toro". "Doy gracias a Dios y a La Virgen del Pilar por echarme un capote en el momento preciso."   Mostró profunda gratitud a los médicos y personal que le volvieron a la vida, y también a su familia y amigos. "He sentido el cariño de Zaragoza, de España y del mundo entero."  Treinta y siete cornadas -alguna muy grave- lleva tatuadas en su cuerpo. Sordo aún y sin visión en el ojo afectado, que es muy probable que no haya posibilidad de recuperarlo. Pero no se ha reducido su entusiasmo por el toreo, y  ya tiene firmado el compromiso para hacer el paseillo en Olivenza el día 4 de marzo, dentro de 18 días. Y luego en Arlés,  -¡no dirán los franceses que lo hace drogado, cuando tanto están arreciando sus críticas respecto a los deportistas españoles!- , y a continuación  en Valencia, si la suerte y la muerte lo permiten. Y luego..."Estoy dispuesto a ser fiel a mi mismo."  Pero vamos a ver: ¿de qué pasta está hecha la mente y el cuerpo de este hombre?.
(Este escrito apareció publicado el 14 de febrero del 2012. A toro pasado publicaré mañana un comentario sobre esto).

lunes, 10 de febrero de 2020

TERNURA

Un amigo me ha enviado un video increible.. En la selva, una pantera ve una mona  y la mata al momento,  la sube a un árbol y comienza a devorarla. De los brazos de la víctima  sale una pequeña criatura indefensa que la mira con ojos aterrados. El felino se da cuenta  y se produce un cambio total, impensable,  en su comportamiento. Cesa al instante de devorar la presa y se desentiende de ella, volcando toda su atencion y cuidados en la cría. Impresiona su mirada profunda,   antes  agresiva y fría,   mostrándose  ahora cálida,  dolida y preocupada con la recién nacida, que la mira  llena de terror. Con suma atención su garra la acaricia  y  de ese modo logra que se sienta protegida.  A pesar de sus atentos cuidados la pequeña cae de la rama. Baja su protectora con premura y  la recoge con el mayor cuidado. Ve acercarse un zorro y la sube  al árbol de nuevo. La escena resulta increíble. y lleva a pensar  que la fiera es capaz de comprender y sentir.  Contra lo que cabe imaginar,  no hay  truco alguno. Quizá fue madre y esa pequeña criatura -ya confiada-,  la trajo el recuerdo triste de sus cachorros perdidos...

domingo, 9 de febrero de 2020

EMPANADA MENTAL

Percibió que poco a poco su mente se sumergía lentamente  en una  densa bruma. Estaba amaneciendo. Despertó en una habitación en una cama,  había otras dos  más. De una salía un quejido débil y de la otra una respiración profunda y fatigada. Le pareció  evidente que estaba en un hospital. O no, - como dicen con frecuencia en determinada región-, porque en su  cerebro todo eran interrogantes y dudas. Desconocía quién, cuándo y por qué le habían metido allí. Pero es que tampoco estaba seguro de estar allí. Podría ser que estuviera soñando que estaba en un hospital y amanecía. Se pellizcó para ver si lo aclaraba, y le dolió. Parecía un síntoma evidente de que estaba despierto. No estando dormido  ¿ya se puede dar por seguro que se está consciente? Pues no, se puede estar inconsciente y también despierto. Lo que supongo que no se puede  es estar dormido y estar consciente. Por otra parte también se planteó que quizá había soñado que estaba soñando  que se  pellizcaba  y que  le dolía. Y pensó: ¿estoy dormido,  estoy soñando que estoy dormido, me imagino que soñé que estaba imaginando que estaba dormido?. ¿Qué me está pasando?. Desde luego -se dijo a sí mismo-, creo que estoy llegando demasiado lejos,  porque llevo un tiempo durmiendo poco, comiendo menos y no paro de hacer elucubraciones  forzando la imaginación en exceso. Está claro que debo aplicar medidas contundentes para controlar este desmadre alocado. De no hacerlo, vete a saber en qué puede terminar todo esto...

sábado, 8 de febrero de 2020

PERDIGONES

Quiero desterrar la  monotonía en mis días. Hoy me encuentro flotando en el espacio a gran altura, como si estuviera sentado o caminando en una nube. No me pregunten cómo lo he logrado, yo tampoco lo sé, quizá se hizo realidad solo con desearlo. Alucino. La vida allá abajo aparece como una mezcla entre lo real y lo soñado. Hay absoluto silencio y todo  se ve ralentizado  bajo una tenue veladura cromática que idealiza la realidad, como una pintura de Brueghel  el Viejo. La ciudad es liliputiense y sus calles como cuerdas finas. Los coches son  coleópteros diminutos que se anuncian por su brillo. Los trenes y los  autobuses son orugas más o menos largas de las que no me cuesta imaginar que lo que sale de sus vientres   en las  paradas son personas. Hay puntos que se desplazan muy lentamente por las aceras,  son cabezas humanas, perdigones. Imposible percibir si son hombres o mujeres, si visten con lujo o pobremente. No se sabe si caminan serios o alegres, si son esbeltos o enanos Todos simplemente perdigones, solo perdigones grises. Supongo que es una estupenda terapia para curar prepotencias personales o complejos de inferioridad. Perdigones en cuyo interior  hierven mil pensamientos de todos los colores, aunque todos se ven como perdigones grises. Tampoco hay manera de saber si lo que imagino que son edificios son altos o bajos,  terrazas o tejados si  no son rojos. También se aprecian  puntos verdes que serán árboles en parques. Mola mogollón esto de ver las cosas y la vida desde esta perspectiva. En días propicios, luminosos, repetiré la experiencia. Que no se me olviden los prismáticos.

viernes, 7 de febrero de 2020

DOS PINOS

Estamos en pleno invierno. Frente a  mi ventana hay césped y dos pinos,  inmóviles a veces como postales y otras veces balanceando sus ramas blandamente, sin ruido. Uno es tupido, corpulento, se ha empleado solo en eso, es chaparrete, tiene poca altura. El otro es más esbelto, como si hubiera pasado hambre,  tiene las ramas más separadas y  cóncavas,  como  manos abiertas esperando recoger en ellas el agua del cielo. ¿El Quijote y Sancho?. Detrás del seto  hay  otros árboles pequeños  en la acera, unos con sus ramas secas  y otros cargados de unas vainas marrones  que no conozco, que parecen algarrobas de las que comíamos de pequeños con su vaina oscura,  y que revientan en flores rosadas en primavera. Cabe pensar que, al llegar el frío, se ha producido en ellos una mutación, un relevo, escondiéndose las ramas en el suelo y saliendo a la superficie las raíces,  hambrientas de luz, de oxígeno y de libertad. Los pinos  lucen  siempre su vestimenta verde, no se desnudan, tienen pudor,  no  les afecta la calvicie cada otoño como a los árboles de hoja caduca  Hay fachadas al fondo en las que se recortan,  el más alto,  visto en perspectiva desde mi ventana,  ya supera los tejados y llegó con su punta de lanza y con  el viento a hacer cosquillas al cielo. En un espacio redondo y reducido entre los pinos hay plantas de rosales que ahora se ven tristes,  parecen  vides, pero que  se vengarán con  sus flores en  primavera.  Espero que habrá pájaros  que  escojan estos árboles para su sueño y sus sueños. ¿Sería demasiado pedir que alegraran nuestros amaneceres con sus trinos?,  Parece ser que no, son pájaros mudos. Quizá  más de una pareja decida colocar en ellos su apartamento propio o alquilado.  Nos llevaremos bien, habrá buena relación de vecinos,  ya he tenido algún pájaro por vecino.

AÑOS 40 - LA MATANZA II

La matanza del cerdo aportaba la base fundamental del sustento en aquellos tiempos austeros, junto con la legumbre,  las patatas y la verdura. Y la ayuda precaria de la cartilla del racionamiento. Eran contadas las casas en que no se sacrificaba uno.  En las familias que no eran labradores,  los chavales se ocupaban de pelar diariamente hoja de negrillo para alimentarlo. Se sacrificaba en invierno, en la fase de luna apropiada. En su agonía -impresionante para los niños- el animal olvidaba su modo de expresión habitual, que son los gruñidos, y se despedía de toda la vecindad de una manera  más contundente, a base de estridentes chillidos. Aunque presenciar la muerte del animal era un mal trago, resultaba un día festivo que rompía la rutina. Del cerdo se aprovechaba todo. El pan untado con tocino era una merienda suculenta. Y no digamos los jamones, los lomos, el chorizo, la morcilla...  Los chillidos estridentes estaban sobradamente justificados por el espléndido regalo con que obsequiaba el animal a sus crueles  matarifes, unos y otro se disputaban el valioso trofeo de la subsistencia.  A pesar de que se administrara con mesura,   no llegaba hasta la matanza del año siguiente: con suerte, y según su tamaño, se estiraba hasta el verano. Era frecuente que los chavales lleváramos a la escuela un envuelto con "la prueba", para el maestro, cuyo escuálido  sueldo había inspirado un dicho muy socorrido: "Pasa más hambre que un maestro-escuela"... El hambre campeó a sus anchas en la capital de España. A pesar de la polución que padecen los madrileños  aún queda mucha gente que podría testimoniarlo en primera persona.

EL DUERO

Soñé que en el océano, a gran profundidad,  hay unos pecios desconocidos, nunca fueron localizados. En plena noche están perfectamente iluminados y limpios como si el barco se hubiera  hundido ayer. Contienen en arcones cantidad de oro y plata,  también pequeñas figuras enigmáticas hechas de estos mismos metales. Cuentan con  grandes naves de seguridad, metálicas, cerradas. Pululan numerosos androides vigilando con la máxima  atención. Son gigantescos. En su cara hay un solo ojo que observa fijamente con mirada fría, inexpresiva. Tienen otro ojo en la nuca, de ese modo lo controlan todo.. No duermen jamás. Un apéndice corto y grueso, como trompa, es su nariz. Y su boca es una raya cóncava  que dibuja  una sonrisa bobalicona. Tienen dos poderosos brazos a cada lado que terminan en ventosas. Su piel es oscura y brilla. Permanecen algunos acostados de lado,  o de pié sobre su gruesa cola flexionada. Otros flotan sin más, dejándose acunar por las aguas, o se desplazan lentamente en todas las direcciones. No se aprecia que porten arma alguna. Son velocísimos nadando, como torpedos. Peces raros pululan sin prisa entre plantas exóticas de mil formas y colores. De repente la luz se vuelve roja, pintándolo todo de ese color agresivo que impresiona. Con la velocidad del rayo se movilizan todos los androides, con tensión de máxima alerta. Huyen con espanto. los peces del contorno. Se oye, lejano, un ruido sordo que aumenta poco a poco.. Comienza a percibirse en la lejanía lo que parece ser un ejército de androides también, que se acerca en formación. Al desplazarse levantan lodo que enturbia las aguas y dificulta la visión. Están ya muy cerca. En un instante queda  sumido todo en una oscurida

jueves, 6 de febrero de 2020

PUES ESO GREGUERÍAS I B

Soñé que en el océano, a gran profundidad,  hay unos pecios desconocidos, nunca fueron localizados. En plena noche están perfectamente iluminados y limpios como si el barco se hubiera  hundido ayer. Contienen en arcones cantidad de oro y plata,  también pequeñas figuras enigmáticas hechas de estos mismos metales. Cuentan con  grandes naves de seguridad, metálicas, cerradas. Pululan numerosos androides vigilando con la máxima  atención. Son gigantescos. En su cara hay un solo ojo que observa fijamente con mirada fría, inexpresiva. Tienen otro ojo en la nuca, de ese modo lo controlan todo.. No duermen jamás. Un apéndice corto y grueso, como trompa, es su nariz. Y su boca es una raya cóncava  que dibuja  una sonrisa bobalicona. Tienen dos poderosos brazos a cada lado que terminan en ventosas. Su piel es oscura y brilla. Permanecen algunos acostados de lado,  o de pié sobre su gruesa cola flexionada. Otros flotan sin más, dejándose acunar por las aguas, o se desplazan lentamente en todas las direcciones. No se aprecia que porten arma alguna. Son velocísimos nadando, como torpedos. Peces raros pululan sin prisa entre plantas exóticas de mil formas y colores. De repente la luz se vuelve roja, pintándolo todo de ese color agresivo que impresiona. Con la velocidad del rayo se movilizan todos los androides, con tensión de máxima alerta. Huyen con espanto. los peces del contorno. Se oye, lejano, un ruido sordo que aumenta poco a poco.. Comienza a percibirse en la lejanía lo que parece ser un ejército de androides también, que se acerca en formación. Al desplazarse levantan lodo que enturbia las aguas y dificulta la visión. Están ya muy cerca. En un instante queda  sumido todo en una oscurida

miércoles, 5 de febrero de 2020

HEROICO

Después de un tiempo demasiado largo de angustia en la espera para lograr una buena representación comercial, al fin conecta con una firma que colma sus ilusiones. Le nombran  representante de zona y le invitan a  conocer la empresa. Le acogen con entusiasmo, le agasajan en buenos restaurantes y  han reservado para él una plaza en un  hotel de cuatro estrellas, todo por cuenta de la casa.  Le inyectan una dosis alta de ilusión y adrenalina. Regresa rebosante de júbilo, se considera el hombre más afortunado del mundo. Compra un coche de segunda mano, estrena un traje, y el lunes de madrugada se desplaza pletórico de entusiasmo a la zona que le sido asignada, ¡a comerse el mundo! . Patea con furia numerosas tiendas, sin resultado alguno, algunos, con cara adusta,  ni siquiera acceden a dialogar con él, otros le despachan con alegaciones variadas, y más de uno después de tantearle le han dicho que los precios no son competitivos.  Mantiene el entusiasmo aún vivo,  se agarra al  dicho de que "los gitanos no quieren ver a sus hijos con buenos principios". El segundo día alguien le dice "pase al final de la jornada".  Más de dos horas de pelea dura para lograr una venta insignificante.Ya comienza a resquebrajarse  su moral.  Al tercer día los resultados son parecidos. Y se derrumba el castillo de arena que había construido en la playa dorada de sus sueños. Gastos de hotel, comidas, combustible... La comisión lograda está muy lejos de cubrir los gastos, hubiera sido más rentable haberse quedado holgazaneando en casa. Hay pagos pendientes: renta de la casa, plazos del coche, del traje  y otros más. Su mujer y su hijo esperan con ansiedad escuchar buenas noticias. ¿Qué les contará?. ¡Hay que estar hecho de una pasta especial, tener más arrojo que un torero para salir de nuevo el lunes a la lucha y entrar en las tiendas como un triunfador: optimista, sonriente y seguro!.

martes, 4 de febrero de 2020

LA RESIDENCIA

El pasado día 17 de enero mi esposa y yo, hemos tenido la fortuna de que nos haya sido adjudicada una plaza, una expléndida habitacion doble en la Resiencia Santo Martino, en la C/ Álvaro López Núñez, 26. A ella le está costando algo climatarse aunque lograrlo no es difícil, por parte del personal de la casa hay un ambiente de cordialidad y prestación de ayuda admirables. Estamos muy satisfechos, ésta será nuestra última morada. Gracias a todos, sois una gente encantadora.

¿SUEÑO ?.

Soñé que en el océano, a gran profundidad,  hay unos pecios desconocidos, nunca fueron localizados. En plena noche están perfectamente iluminados y limpios como si el barco se hubiera  hundido ayer. Contienen en arcones cantidad de oro y plata,  también pequeñas figuras enigmáticas hechas de estos mismos metales. Cuentan con  grandes naves de seguridad, metálicas, cerradas. Pululan numerosos androides vigilando con la máxima  atención. Son gigantescos. En su cara hay un solo ojo que observa fijamente con mirada fría, inexpresiva. Tienen otro ojo en la nuca, de ese modo lo controlan todo.. No duermen jamás. Un apéndice corto y grueso, como trompa, es su nariz. Y su boca es una raya cóncava  que dibuja  una sonrisa bobalicona. Tienen dos poderosos brazos a cada lado que terminan en ventosas. Su piel es oscura y brilla. Permanecen algunos acostados de lado,  o de pié sobre su gruesa cola flexionada. Otros flotan sin más, dejándose acunar por las aguas, o se desplazan lentamente en todas las direcciones. No se aprecia que porten arma alguna. Son velocísimos nadando, como torpedos. Peces raros pululan sin prisa entre plantas exóticas de mil formas y colores. De repente la luz se vuelve roja, pintándolo todo de ese color agresivo que impresiona. Con la velocidad del rayo se movilizan todos los androides, con tensión de máxima alerta. Huyen con espanto. los peces del contorno. Se oye, lejano, un ruido sordo que aumenta poco a poco.. Comienza a percibirse en la lejanía lo que parece ser un ejército de androides también, que se acerca en formación. Al desplazarse levantan lodo que enturbia las aguas y dificulta la visión. Están ya muy cerca. En un instante queda  sumido todo en una oscuridad total...