Se han iniciado las sesiones del nuevo gobierno en Venezuela con espectáculo de boxeo gratis incluido. Como ocurre siempre, las versiones varían según el color de quien las haga. Dicen por un lado que los oficialistas decidieron por votación no dejar abrir la boca -o partir la boca- a los opositores, mientras no reconozcan la legitimidad del nuevo gobierno, "no quieren reconocer la voluntad del pueblo". Los opositores por su parte siguen con la mosca detrás de la oreja de que en las elecciones hubo trampa, que hubo jugadas sucias y apaños. Reaccionaron con porrazos contundentes, "como sillas y micrófonos" (Menos mal que no volaron por el aire enrarecido los escaños, que habrían sido más contundentes). De ese modo se sirvió al pueblo venezolano un espectáculo agresivo, como el de las cuatro cuerdas, que puso de manifiesto que los parlamentarios de más fluida verborrea no siempre están al mismo nivel cuando se parlamenta con el lenguaje del mamporro. En nuestro "país", dada la fiereza que se manifiesta muchas veces entre los contrincantes políticos, se echa de menos que también nos hagan exhibición a l4 asaltos los líderes respectivos, que merecerá la pena ver a Rubalcaba y a Rajoy con pantalón corto a puñetazo limpio El primero sería de pesos ligeros -tan ligeros como que se le daban muy bien los cien metros, si no estoy mal informado-, y Rajoy, que encajaría por méritos propios en la categoría de los pesados.
(2 de mayo del 2013)
Todos esos púgiles, de izquierda o derecha, están acostumbrados a dar golpes bajos, y si fuera que se los dieran entre ellos, sería fenomenal, lo malo, es que los golpes más contundentes nos los dan a nosotros, el pueblo.
ResponderEliminarAbrazos Julio!!
Pues tienes toda la razón, Alejandra. Entre ellos amagan y no dan y entre los curritos los dan, pero disimulados.
ResponderEliminarOtros fuertes para tí.