viernes, 23 de noviembre de 2018
PERRO LADRADOR...
Siento simpatía hacia ese noble animal de compañía, de buena gana tendría uno si tuviera un espacio apropiado para alojarlo. Me refiero a ese dicho tan citado de que perro ladrador, poco mordedor. Desconozco si es así, y si se da la inversa, temer que el perro que no ladre, muerda. ¿Y esto es aplicable a la gente?. ¿Tendrá más peligro la persona que no habla?. Es muy común el dicho de "a ese se le va toda la fuerza por la boca". Como el de "del agua mansa me libre Dios, que de la mansa me libro yo". Desde luego, creo que vociferar suele ser el preludio de peleas a mamporro limpio, cuando se "llega a las manos". Esto se suele ver por las calles en los alborotos de los sábados de madrugada, como resultado de haber empinado el codo en demasía, a costa del sueño de los vecinos que en más de un caso bajarían a la calle de buena gana para armar pelea con los alborotadores. Creo que lo habitual es que quien está callado no estalle de repente enzarzándose en pelea. Cuando no es así y se dispara en dar y recibir estera, aunque no haya discutido a voces antes, a poco observador que se sea, se aprecia en la expresión de la mirada que está a punto de apuntarse a la gresca. Pero sigo con la duda, y agradecería que algún lector me aclare si es más de temer el perro que ladra mucho o el que no abre la boca hasta que, de repente, lo hace para propinar dentelladas. Las personas que hablan demasiado pueden resultar pesadas pero mi experiencia me dice que suelen ser buena gente. (Lo escrito hasta aquí puede ser como lo he comentado o al revés, no recuerdo haber presenciado una trifulca que derivara en puñetazos).
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ResponderEliminarMuy bueno su escrito, debería decir "... que de la bravamelibro yo". Es un decir, sobre los perros; como anécdotale cuento que en cierta ocasión íbamos paseando por el campo con un amigo y apareció un amigo fiel que parecía que le habían puesto un parlante, ladraba sin parar y mi amigo hizo ese comentario "perro que ladra no...", cuando en eso, zas el perro ya le había rasgado un pedazo de su pantalón y junto a él parte de su piel... Bueno los que estábamos junto completamos la frase "...no muerde" y a correr, como reírse.
ResponderEliminarMuy bueno su escrito, debería decir "... que de la brava me libro yo". Es un decir, sobre los perros; como anécdota le cuento que en cierta ocasión íbamos paseando por el campo con unos amigos y apareció un amigo fiel que parecía que le habían puesto un parlante, ladraba sin parar y mi amigo hizo ese comentario "perro que ladra no...", cuando en eso, zas el perro ya le había rasgado un pedazo de su pantalón y junto a él parte de su piel... Bueno los que estábamos junto completamos la frase "...no muerde" y a correr, como reírse.
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