Hoy es un día de regalo que nos cae cada cuatro años porque así lo dispuso El César en su tiempo. Y nos lo recuerda el Doodle de hoy, que no se le escapa una, a base de conejos. ¿Un día más de vida?. Pues no es precisamente eso. Si no recuerdo mal, se identifica a los años bisiestos con años siniestros. También se puede interpretar como un año de dormir el doble de siestas, bisiesto. Pero que las duerman los menos posible los obligados porque vegetan hastiados en el dique seco del paro. ¿Será para mí año de calamidades o de alegrías?. Pues será en buena parte lo que yo quiera si soy capaz de capear los reveses convirtiendo el limón en limonada y viviendo pendiente de que cada minuto vivido sea satisfactorio, no minuto perdido sino minuto disfrutado. De la misma manera que ahora cuando estoy tecleando esto, bastante más deprisa que cuando comencé a hacerlo pero aún con demasiadas letras equivocaciones, mal puestas porque pretendo correr demasiado. Me agarraré como un clavo a la idea de no vivir en positivo los días sino, a ser posible, cada minuto. Disfrutaré de no dejar de salir a la calle a ser posible cada día, de la familia y los amigos, los buenos amigos que tengo. Desafinando, cantaré mentalmente cada mañana al poner los pies en la alfombra esa delicia de canción que -con su voz trémula, inconfundible- nos regaló Serrat: "Hoy puede ser un gran día, plantéatelo así"...Procuraré que no se me olvide, tenerla presente, que sean muchos los momentos que la recuerde, intentando que sea a cada instante.
Gracias Manolo Serrat por la delicia de tu regalo de esta hermosa canción.
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