domingo, 27 de agosto de 2017

DON GENARO XIV

Los  padres de ambos cobraban  pensiones aceptables, disponían de unos ahorros y no precisaban ayuda. Solo en Navidades les hacían llegar espléndidos regalos.  Pero comentaban  muchas veces que  habían obrado mal al no informarles de los acontecimientos de la mina  porque no había razón para temer indiscreciones por parte de ellos. Decidieron visitarlos  para contárselo todo. Hablando de cómo  les había tratado la fortuna, se planteaban qué pasaría  si hacienda llegara a tener información  de los hechos. Estaban hastiados  -como Marcus-  de los latrocinios de políticos  que resultaban impunes  y no devolvían  nunca lo robado.  No tenían conocimiento  alguno sobre sus deberes con hacienda en aquella situación, y  tampoco intentaron  averiguarlo porque imaginaron  que  cualquier intento de hacerlo podría dar lugar a espantar la liebre, a que se descubriera todo.  De buena gana regularían sus obligaciones pagando los impuestos correspondientes aunque se vieran obligados a devolver una buena parte del oro, pero se planteaban las consecuencias que podrían derivarse  obrando de esa forma.   Temían  la voracidad recaudadora de los poderes públicos, capaces de llegar a quedarse con todo,  incluso  acarreales  años de cárcel, aunque  hacienda  ignoraba la cuantía del oro  que habían  recuperado Don Genaro de la mina y no tenían modo alguno de saberlo. Es muy probable que  los recaudadores  pasaran por alto el hecho de que  habían transcurrido tantos  años sin que lo descubriera nadie y que probablemente, sin la intervención obstinada de este hombre  jamás hubiera sido recuperado.  Tampoco cabía esperar que tuvieran  presentes los sufrimientos que había soportado  para lograrlo.

4 comentarios:

  1. En ocasiones es complicado volver la vista atrás y descubrir que no se pueden enmendar los errores.

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  2. Para que trabajar, para que ahorrar, para que, si al final, no te queda nada...........

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