viernes, 22 de agosto de 2014

DEVOLVER

Llevamos ya demasiados años en que se viene practicando eso que se define de una forma clara como "llevárselo crudo". Y es un clamor que, cuando se detectan casos -¡cuántos habrá que no se conocerán nunca!-, pues lo menos que se puede exigir es que devuelvan lo robado, cosa que no ocurre apenas, porque parece que se ha volatilizado. Con el tiempo me voy alejando cada vez más de los temas de corruptelas, por mi propia salud y por higiene,  Pero sí me he enterado de lo que se refiere al molt honorable señor Pujol, aunque no en profundidad. Porque él mismo tiró de la manta con un escrito que hizo llegar a los medios, con un lenguaje que me resultó un poco farragoso, no me enteré del todo. Y lo hizo -él sabrá por qué-  precisamente el 25 de julio pasado, el Día de Santiago Apóstol, "Santiago y cierra España", qué cosas. Pues bien, parece ser que el ilustre anciano que ya cuenta con 83 años, renunció, o le hicieron renunciar,  a eso del título de muy honorable. (Creo que ya sería bastante con honorable, pues no, muy honorable, qué cosas). Y que devolvió igualmente  la Medalla de Oro que le entregó Barcelona en 1992, hace 22 años. A lo que parece que se resiste es a dar explicaciones en el Parlamento.  Y no será precisamente porque es mudo. Bien está esa confesión escrita, pero que largue lo que se refiere a paraísos fiscales, lo que hayan amasado tan deprisa él y los suyos,  y todo eso. Son dignas de elogio esas dos devoluciones, que cunda el ejemplo. Pero que devuelva más, lo que sea,  lo que corresponda. Lo que creo que no va a poder devolver es el prestigio y  la alta estima de que parece ser que gozaba entre los suyos. ¿Qué cosas nos faltarán aún por oir? "Cosas veredes que farán fablar a las piedras". Qué cosas...

No hay comentarios:

Publicar un comentario