viernes, 26 de marzo de 2021
DICHOS DE MI MADRE
Era simpática, habladora. Usaba con frecuencia frases hechas o refranes. El dicho: "quien come y deja, dos veces pone a la mesa" lo derivó en: "quien come y deja dos veces pasa hambre". "El bien y el mal al rostro sal", sentenciaba. Yo lo interpretaba de niño como embadurnar la cara de sal siempre, ante el bien y ante el mal. Algunas veces explosionaba así:con enfado "me tienes negra, como te coja te pico en tajadas." Naturalmente no me cogía jamás y el peligro de despiece se licuaba pronto. "Todos los ojos no lloran en un día." Yo lo entendía como llorar con un ojo solo, alternando a días con el otro. Para la vestimenta tenía tres perlas: "pareces un húngaro", o "pareces un meleno, " o bien, "anda todo roto, todo eszalamendrado". Con melodiosa voz, cantaba con frecuencia: "En Sevillaaa había una casaaa y en la casaaa una ventana, y en la ventaaa naunaniñaaa que las rosaaas envidiaban"... Seguía: "...Ay, ay, ay , ay, no te mires en el río, ay, ay, ay, ay, no me hagas padecer, porque tengooo, niñaaa, celooos del... " Otra: ..."que queriéndote yo a ti con fatiguitaaas, el amooor buscas tú deotraaas mujereees"... Recurría, a veces, al romance medieval de Gerinaldo, paje gentil con el cual se solazaba no recuerdo bien si la reina, la princesa o las dos...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario