En la última página de El Diario de ayer aparece un escrito de María Carnero que me parece digno de comentar: "La perpetua sonrisa de ,Áurea". Se refiere a una señora que cumplió 108 años -que no aparenta- con una salud envidiable y que aparece en la foto con una sonrisa encantadora. "No tiene dolores, duerme como un bebé, come de todo, y siempre está contenta". Tuvo ocho hijos, vivió en la zona leonesa de Babia (no caeré en el chiste fácil), Seguro que no tuvo precisamente una vida de holganza. Es de esperar y desear que cumpla aún muchos años más, disfrutando de su fiesta, rodeada de sus hijos nietos y tataranietos. no a costa de pastillas, que no toma, sino, sin duda, por "la perpetua sonrisa de Aurea" Álvarez Entrago. Quien decidió poner ese nombre a esta mujer, fue profeta..
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