miércoles, 5 de diciembre de 2018

A LO GRANDE

A principios del siglo pasado se despertó en Nueva York una fiebre alocada de construir rascacielos sin competencia posible en el resto del mundo. Solo había rivalidad entre los propios  promotores de la ciudad que compitieron a veces con saña por arrebatar el primer puesto. En esta época semejante frenesí competidor  se ha desplazado a Dubai, y a la Arabia Saudita, donde se han construido algunos edificios  que han superado a los más altos neoyorquinos.   Saltó la noticia en estos días de que una población española se afana por tener concluida para dentro de ocho días una hazaña que compite por otros derroteros que no es fácil imaginar, para  conquistar un record con el que podrá ocupar un puesto en el Guiness. El hecho tiene lugar  en  Benavente, una población zamorana que apenas alcanza los veinte mil habitantes. Aquí la cosa  no va por altura sino por longitud. Se trata de que están empleadas a fondo gentes del lugar haciendo un bocadillo que alcanzará  la friolera de seiscientos metros de largo. En la noticia no se especifican los componentes de semejante monstruo, pero se supone que serán los habituales. Será a base de productos aportados por empresas de esta población. Se ofrecerá en plena calle en el centro de la cuidad -es de esperar que no llueva-,   troceada en porciones  por las que se cobrarán dos euros. La recaudación tendrá un destino admirable: a la Asociación de Familiares de Alzheimer de Benavente y comarca. Parece que este comentario tiene el cariz de ser propio del día 28, día de los Santos Inocentes. Pero no, no es ninguna broma. Bocadillo grande, grande como la generosidad de aquella gente .
Quien no lo crea puede comprobarlo en internet en: Bocadillo-Benavente
19/12/14

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