miércoles, 28 de septiembre de 2016
REVISANDO LENTEJAS
Como precio de sus muchos años de vida, tenía la mente perturbada. Vino a verles su sobrino el del pueblo y les trajo una fardela de lentejas. Pues pongo unas pocas a remojo esta noche y las comemos mañana. No lo hagas antes de que las repasemos una a una, comentó a su esposa, temo que tengan bichos como las de antes y pueden ser venenosas porque con los coches la atmósfera está envenenada. Tenía cataratas y el primer día solo revisó tres. Y así días y días, aunque todas estaban sanas. Concluyó su vida y aun no había revisado las suficientes para para comerlas estofadas con chorizo, como habían planeado.
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