jueves, 30 de noviembre de 2017
LA AMBICIÓN
"Es un ambicioso: todo lo quiere para él". Creo que es una palabra mal valorada. Que alguien ambicione para sí mismo metas de superación en su carrera o en su trabajo no es excluyente, no tiene por qué ser envidia a que otros le superen. La ambición por hacer lo más posible en favor de los más necesitados ha sido el motor que ha impulsado a Vicente Ferrer a prestar ayuda en la India la mayor parte de su vida a quienes más la precisaban. La Fundación Vicente Ferrer ubicada en Madrid, sigue sus pasos con ambición desmedida de seguir las pautas marcadas por del fundador haciendo llegar su eficacia al mayor número posible de gente que lo necesita. Teresa de Calcuta ha sido otro ejemplo admirable. Tendemos a ver solo lo negativo, la ambición de políticos, empresarios, gente que explota a los demás con ambición desmedida y solo en beneficio propio. Pero hay más gente generosa de lo que creemos en una labor callada, que ayuda a los demás cumpliendo lo de que "Tu mano derecha no sepa lo que hace la izquierda". Ambición por llegar a lo más alto en tu meta, en tu rendimiento. Afán, codicia de hacer el máximo bien posible en lo que esté en tu mano.
LA FELICIDAD I
"La felicidad está en la sala de espera de la felicidad" El niño cree que será feliz cuando sea un chaval, y éste está seguro de serlo cuando se haga adulto, el cual piensa lograrlo cuando termine la carrera. Con los estudios terminados, da por seguro alcanzarla cuando se coloque. Luego al casarse, a continuación con los hijos, seguidamente cuando éstos terminen sus carreras... Pero el tren de la felicidad pasa ante nosotros en todos los momentos, incluso en la propia estación en que esperamos a que ese tren llegue. Cada instante de nuestra vida puede se feliz -en lo que cabe- si intentamos que lo sea. Tienen más papeletas para que les toque los optimistas y los agradecidos. La felicidad y la salud física están recíprocamente relacionadas. También los que hacen uso de la gratitud y del perdón. Influyen igualmente razones genéticas, las circunstancias y la actitud dirigida a mejorarla. Se considera que se logra el nivel más alto sobre los 30 años, cuando se suele tener ya la vida organizada y encauzada. Desde esa cima, que parecía la meta definitiva, se van bajando peldaños hasta marcar su nivel más bajo sobre los 46 años, coincidiendo precisamente con el meridiano de la vida. Y vuelve a remontarse desde ese suelo aceptando, las contrariedades y con mejorías, hasta colocarse nuevamente en la máxima altura en el final de la vida. Los mayores, que han recorrido esas etapas, saben algo de eso. La clave de la felicidad está en el interior, en nuestra mente. Esto lo ignoran demasiadas personas. Para lograrlo, hace falta buena cimentación, lo que se considera una mente debidamente amueblada con sentido común y con las lecciones aprendidas de la propia vida
miércoles, 29 de noviembre de 2017
VIVIR EN PAZ
Tengo en casa una panoplia
completa, pero es igual,
porque tu lengua, Victoria,
-más larga que de aquí a Soria-
es un arma nuclear:
me has pinchado tantas veces
como arenas tiene el mar.
Pero es que, vamos a ver:
porque se llame Victoria
¿nunca la voy a vencer?
Lo diré sin concretar:
alguien, experta en esgrima,
bien me podía ayudar.
Si es tan buena con la espada
como lo es para enseñar,
la lid ya doy por vencida
y, al fin, viviré en paz.
completa, pero es igual,
porque tu lengua, Victoria,
-más larga que de aquí a Soria-
es un arma nuclear:
me has pinchado tantas veces
como arenas tiene el mar.
Pero es que, vamos a ver:
porque se llame Victoria
¿nunca la voy a vencer?
Lo diré sin concretar:
alguien, experta en esgrima,
bien me podía ayudar.
Si es tan buena con la espada
como lo es para enseñar,
la lid ya doy por vencida
y, al fin, viviré en paz.
martes, 28 de noviembre de 2017
"SI NO ME CASO..." (El PAPA)
El Papa se enamoró a los doce años de una chica que se llamaba Amalia. Parece ser que ella no se encontraba en las mismas circunstancias, porque, según manifestó, el muchacho le dijo "si no me caso con vos me hago cura". Resulta curiosa la sentencia radical de Jorge. Hay quien amenaza con quitarse la vida ante una situación semejante, pero a Jorge debería bullirle ya en la cabeza la vocación sacerdotal para plantear esa segunda alternativa. Al año de aquella frustración amorosa y, por sugerencia de su padre, comenzó a trabajar en tareas de limpieza. A los 17 años manifestó de nuevo su deseos de hacerse sacerdote. No por eso se sentía ajeno a la atracción de las chicas y no rechazaba la ocasión de bailar con alguna de sus amistades. Pero el cura de su barrio que conocía su proyecto de vida puso coto con esta sentencia contundente "Dios lo primero". Padeció a esa edad una pulmonía grave, llegando a encontrarse entre la vida y la muerte. Le operaron y perdió la parte superior del pulmón derecho. Este contratiempo serio influyó en él para alentar su vocación al sacerdocio. En fotografías de niño y de joven aparece siempre sonriendo. Terminó el Industrial a los 19 años y dijo a su madre que iba a estudiar medicina. Un día ésta encontró en su cuarto libros de teología. Y así fue el lacónico diálogo de aquel momento, según recuerda su hermana María Elena:
-Jorge, vení, vos me dijiste que ibas a estudiar medicina.
-Sí, mamá.
-¿Por qué me mentiste?.
No te mentí, mamá, voy a estudiar medicina del alma.
Abril 2015
-Jorge, vení, vos me dijiste que ibas a estudiar medicina.
-Sí, mamá.
-¿Por qué me mentiste?.
No te mentí, mamá, voy a estudiar medicina del alma.
Abril 2015
lunes, 27 de noviembre de 2017
EL MAESTRO
El Doodle del google de hoy me trae a la memoria a D. Pofirio, el maestro mal pagado de los años 40 - "pasas más hambre que un maestroescuela"- que, con infinita paciencia y entrega despertó en nosotros los chavales el deseo de aprender en aquellos días tenebrosos de pantalones remendados o rotos de los años 40 pero no por moda como ahora, aprender la cultura más elemental y la propia ortografía que echo de menos en algunos mozallones espigados que aparecen en concursos en la tele de vez en cuándo y ponen de manifiesto ignorancia supina de lo que parece de cajón y que en aquellos tiempos sí nos inculcaban con esmero y a veces blandiendo la regla que la letra con sangre entra, pero que ahora en el suntuoso siglo XXI me entero con vergüenza de que quienes reciben los palos son l@s profesor@s, que se da un número avergonzante de afectados de estrés y de depresiones porque nunca faltan en las clases los bien dotados de chulería y prepotencia porque quieren tapar sus carencias del saber con esa ya citada chulería; los que se rapan al cero la parte baja de la cabeza pero dejan pelo largo en la parte del cerebro para que no se pueda ver lo que no hay en él; paulo maiora canamus, ¡o témpora o mores!...
¡Felíz día del maestro!
¡Felíz día del maestro!
LA FELICIDAD II
En el escrito anterior sobre la felicidad exponía cómo se cree que se alcanza el nivel más alto de felicidad alrededor de los 30 años, bajando a mínimos hacia los 46 y remontándose de nuevo hasta el final de la vida. Este proceso es como el reflejo de los esfuerzos de un escalador que aunque se va encontrando cada día más cansado en la ascensión , disfruta imaginando el placer de vencer la escalada. Una vez que ha culminado el ascenso, es feliz con el triunfo obtenido y gozando de la bella panorámica que se ofrece a sus pies . Ha logrado su objetivo y cabría pensar que seguiría siendo feliz descansando en la cumbre y saboreando el triunfo por un tiempo indefinido, pero esa felicidad es efímera, como lo es el placer de lograr cualquier deseo cuando se ha conseguido. Y al estar inactivo se va apagando esa satisfacción hasta llegar a mínimos, porque su mente no está motivada con otro objetivo ilusionante.a la vista. Estaría como el que ha llegado a la segunda etapa de su vida, varado y vacío , como un barco en un dique seco. Pero inicia el descenso y vuelve a brillar la felicidad en su mente con la ilusión de superar las dificultades de ese nuevo reto. Comienza a subir el termómetro de su felicidad pensando en el abrazo y la felicitación de los que le esperan en el campamento base, en llamar a los suyos para comentarles su aventura, y su propia alegría al haber culminado otra vez más una actuación peligrosa. Y cuando finaliza la bajada le invade la misma felicidad que logró cuando coronó la cumbre, porque se ha cumplido la ilusión de la escalada. Es un reflejo de cómo la felicidad se logra con el constante esfuerzo ilusionado.
domingo, 26 de noviembre de 2017
RESUMEN DEL 2012, I
El propio ordenador me informa de que en este blog hay publicados, desde febrero hasta hoy, 300 escritos. Y que las "páginas vistas" (historial completo) han sido 12.435, detallando su origen de este modo: España 8.100, EE.UU. 2.881, Rusia 739 y Alemania 439. Siguen los datos de aportaciones pequeñas de Argentina, Francia, México, Reino Unido, Colombia y Corea del Sur. También hace un seguimiento continuado de las lecturas acumuladas de cada uno de los propios escritos. Ni soñando hubiera imaginado que un ordenador fuera capaz de dar tanto juego, cuando Roberto me puso en el camino de iniciar esta aventura. Me agrada escribir en el blog, en ello ha coincidido el desafío del manejo del ordenador, que me gusta, y la escritura, que ha sido una de las ilusiones de mi vida. En este recorrido, tuve los altibajos normales, pero nunca me planteé abandonarlo. Frente a las sucesivas podas que me impondrán los años, las que sean, pienso y espero seguir en esta tarea mientras pueda, aunque sea con un paso más pausado. Con este sensacional invento no es problema la sordera, porque no da órdenes con palabras. No exige desplazamientos, no impone horarios, y es tolerante con las limitaciones propias de los mayores... No es que el ordenador madrugue, es que no descansa nunca y lo encuentras despierto, despejado y activo a cualquier hora. Resulta placentero ver cómo a las cinco de la mañana, por ejemplo, te informa de que algún lector está merodeando por tu blog, y desde qué país lo hace. Mil veces me he alegrado de haber superado las dificultades de aprender los elementales conocimientos precisos para su manejo. ¡Mereció la pena!.
(Publiqué este escrito el 4 de enero del 2012)
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