viernes, 13 de marzo de 2020
LA ALIANZA PERDIDA
Estoy seguro de que a más de uno de los que tienen la paciencia de leer esto, les pasan cosas raras, a veces muy raras, como a mí. "Esto es cosa del diablo", solía sentenciar mi padre en circunstancias semejantes. El caso es que conservo con amor la alianza de mi esposa. De momento la llevo en el dedo meñique de la mano derecha, aunque allí me queda un poco holgada. Me coloqué horizondal en la cama para escuchar las medidas radicales sobre el Coronavirus que se tomarán mañana. Fué cosa de atender una llamada telefónica de mi hija, terminar la charla y darme cuenta de que había perdido la susodicha alianza, fué todo uno. De mal humor por mi torpeza que se prodiga demasiado, busqué entre las sábanas, en el suelo del dormitorio, en el cuarto de baño donde lavé las manos, en 2ª planta donde tecleé el escrito anterior, en la 4ª planta en la que asistí a la clase de memoria y en la planta baja, donde charlé con Félix el zamorano, y nada, ni rastro. Desolado y con rabia por mi torpeza, acudí a la recepción -ya con la esperanza perdida-, para contar el caso a Rosa en recepción, que si aún no hace milagros, no anda lejos. Recojo el ordenador y subo a la segunda planta, lo saco de la funda, enchufo lo que procede y a las 4,45, presto comenzar a teclear. En ese instante sube Rosa y me ofrece un sobre diciendo simplemente "toma, la perdiste en el comedor". Allí estaba la alianza, la misma, la que ya daba por perdida. La dí las gracias y la besé la mano, qué menos. Emocionado, la coloqué en su lugar. Así funciona la Residencia Santo Martino. Que se sepa
jueves, 12 de marzo de 2020
EL CORONAVIRUS
Nada ni nadie ha logrado en poco tiempo ser dueño absoluto de la actualidad como este virus raro nacido no sé como ni por qué en La China. Algo parecido, dicen, a la gripe pero muchísimo más dañino. Es superactivo, en pocos meses ha viajado a más de medio mundo. El daño físico y económico que ha causado y seguirá causando hasta que resulte vencido, es inconmensurable, obligando a los jefes de gobierno a sacar dinero de donde sea para hacer frente a este monstruo insaciable. Ahorró trabajo a los que no habíamos puesto en marcha los presupuestos, mira tú por dónde. En la residencia que habito -Santo Martino-, ya nos han informado debidamente sobre las medidas a poner en práctica: somos mayores y por lo tanto, presas preferidas. A saber: Lavado frecuente de las manos con jabón. Desde ayer solo accedemos a la calle mirándola a través de las ventanas. Evitar viajes, limitar las salidas, hablar a distancia, máximo un visitante por día... Nada de actividades colectivas en espacios cerrados. Suspendidas las que tengan lugar al aire libre... Y otras ocupaciones que rechaza el sentido común: cabe pensar que, a nuestra edad, estemos bien dotados de ese sentido, aunque se dice que es el menos común de los sentidos. Se me olvidaba otra medida prohivitiva importante: permanacer al menos quince dias sin pisar la calle. Esto de momento
miércoles, 11 de marzo de 2020
PUERTA MONEDA
Era el acceso sur a la ciudad amurallada de León. Cambistas instalados allí trocaban las monedas de los peregrinos por las nuestras. Poco les duraban, porque quedaban -unos pasos más allá- en la tienda de viandas para viandantes del tío Gurbindo, instalada en La Rúa. Atiborraban los viajeros el fardel con cecina, jamón, chorizos, queso generoso, pan y vino que, hasta Santiago, se hacía derroche de quema de calorías, aún quedaba mucho pateo y mucho papeo. Puerta Moneda está en estos últimos años muy de actualidad en todo el reino. Numerosos hispanos y foráneos asoman la cara temerosos cada día a la puerta entreabierta del despacho del jefe banquero. -¿Moneda?. dicen con voz insegura. . -¡Puerta!, ruge el aludido, señalando la calle con el dedo, imitando a Guzmán. Pero de nada sirven las puertas si, por descuido, no están cerradas.. Los Guzmanes -leoneses linajudos de pro-, resolvieron el problema de semejante descuido colocando sobre la puerta principal de su imponente palacio en la ciudad a un par de lanceros lujosamente engalanados (faltaría más), apuntando con sus lanzas hacia el cráneo del intruso para convertir en pincho moruno al que intentara colarse sin permiso. A los gatos las puertas cerradas les importaban un bledo porque tenían entrada propia, siempre abierta, por la gatera...
martes, 10 de marzo de 2020
PUERTA OBISPO
Fue otro de los cuatro accesos al campamento romano de la Legio VII. Allí estaban ubicadas las termas que pueden visitarse últimamente, entre la parte sureste de la Catedral y el palacio episcopal. Era el paso elevado entre el obispado y la Catedral, accediendo a ésta el obispo por el arco abocinado que se ve por el exterior, hasta la sacristía. Fue derribado a comienzos del s. XX. Parece ser que la decisión de destruirlo produjo polémica en su tiempo. Hay fotografías que muestran cómo era y en ellas presenta un aspecto ruinoso. Malas lenguas -supongo- atribuyen la causa del derribo a que Merino, el farmacéutico, poseía un coche (el primero que hubo en León), que tenía dificultad para pasar por el arco que permitía el acceso al barrio de San Lorenzo, donde tenía su fábrica de productos químicos con varias chimeneas esbeltas como pendones. Se conserva también alguna fotografía que lo atestigua. En la fachada del colegio que donó Julio del Campo para la enseñanza pública aparece Dámaso Merino bajo el título de "Nombres de Filántropos y Sabios Leoneses" ( en el 4º estandarte a la derecha), .con este texto: "Don Dámaso Merino surtió de medicinas gratis a pobres y a los bomberos" . Es un testimonio lapidario de no ser mala persona. Quien ordenó la demolición fué decisión de su hijo Fernando que fué Ministro de Gobernación y yerno de Mateo Sagasta, (casado con la Condesa de Sagasta, la que dió nombre al espléndido paseo). Fue también presidente del Consejo de Ministros durante varios años. Respecto a si fue acertada la decisión de derribar este edificio o no, "doctores tiene la iglesia"... Desde luego, tenía solera porque había sido construido al mismo tiempo que se inició la obra de la Catedral, a mediados del siglo XIII.
lunes, 9 de marzo de 2020
ENVIDIABLE
Cada cual inicia el viaje de la vida con la mochila de su personalidad -que le viene dada-, y que será compañera en su camino hasta el final del recorrido. El reparto viene asignado como a voleo, no es en absoluto equitativo. Luego cada uno lo administra a su manera, bien, o mal, o de ningún modo. En la tercera edad, quien no lo ha hecho antes, está aún a tiempo de corregir errores acomodando su modo de pensar y de vivir a lo que imponen las circunstancias de su vida, nunca es tarde, Pero hay gente afortunada que llega con el traje ya puesto, con la lección bien aprendida. como aquella nonagenaria que asistía con su andador a las clases de escritura creativa: Fuera calendarios, tengo la edad que me da la gana. Con gafas permanentes de colores para verlo todo con optimismo. . Ante la sordera, nada de aislarse y pasar malos ratos, que hablen más alto y en paz. Llevar la alegría hasta en la ropa, en los colores. Siempre con la ilusión y el pensamiento positivo por bandera. Sonreir mucho, a todo y a todos (para ello no está demás ponerse en manos de un dentista si están derruidas las almenas de los dientes). Cuando tuvo el deseo de rodearse de nubes no hay por qué renunciar a ese deseo: -ella sabrá cómo-, logró que la invitaran a subirse a un helicóptero y problema resuelto. Lamentando solo que el viaje no hubiera sido aún más largo y más alto. Fué también colaboradora generosa donde consideró que podía ser útil. Así fue Marcelina.
domingo, 8 de marzo de 2020
PUERTA CASTILLO
Ese arco de piedra clara contrasta con la sobria oscuridad de la muralla y con su tiempo porque se construyó en 1.775. Es la única puerta de entrada al recinto amurallado que pervive de las cuatro que tuvo León en sus días. Hay una foto entrañable en sepia en la que un chaval cabalga un borriquillo, sintiéndose caballero medieval, con los restos del castillo al fondo, situados al lado del arco. Que yo sepa, no hay documentación obre el mismo. Se cree que debió aprovecharse para torre vigía en su tiempo Al lado del arco, chorrea una fuente muy visitada, la de los cuatro caños.. Por ahí llegaba el suministro de agua para el campamento romano, como atestigua un trozo de la canalización que puede verse en el parque Romántico. Y también la presa que movía el molino de "Isidrón", ya desaparecida. Pasado el arco, a la izquierda, se restauró la casona de Victor de los Rios, en la que se ha instalado el Aula Arqueológica del origen romano de la ciudad. La obra estuvo un tiempo interrumpida por la crisis, pero ya está abierta a los visitantes. Y, al otro lado, una doble escalera accede al Archivo Histórico Provincial, que aprovechó muy bien la mole de ladrillo de la antigua cárcel, encaramada sobre la propia muralla. Sigue lo que fue iglesia en un tiempo, hoy también dependencia del archivo. A continuación el instituto Legio VII. y la breve calle Abadía que lleva a Ramón y Cajal. Allí surge de nuevo la muralla, como un muñón. En el tramo anterior -de la calle La Era del moro-, la muralla queda oculta con edificaciones adheridas, hasta que aparece de nuevo para abrazar el complejo monacal de San Isidoro. En el archivo, que me facilitó en su día interesante información sobre Julio del Campo, me obsequiaron con una larga visita personal para conocerlo. Será tema para otro día.
sábado, 7 de marzo de 2020
EL OBEDIENTE.
No estoy de acuerdo con que se le llame "ordenador", me parece injusto. No es ordenador, no da órdenes, simplemente informa de lo que se debe hacer para lograr lo que se le pide. Da la impresión de que llamarle "obediente" es más acertado, es resaltar la misión que realiza, porque obedece fielmente las órdenes que recibe del teclado buscando con rapidez cualquier cosa con un número asombroso de respuestas en muchos casos. En una ocasión escribí que me parecía que la tenían tomada con los mayores y les pido disculpas porque ahora creo que fui injusto. Lo que pasa es que para ser tan capaces de entender lo que se desea, precisan de una información rigurosa, no se puede pretender que llegue a un destinatario de Nueva York una carta en cuyo sobre figure simplemente Mr. Adams. En cualquier caso, es infinitamente más lo que dan que lo que exigen. Y hay que procurar tomarlo con paciencia y sin cesar en el empeño. También es muy complejo el cuerpo humano y los médicos lo estudian y luego ejercen su trabajo sin enfadarse ni protestar por eso. No puede ser enfrentarse con él el primer día y pretender saber todo lo que es preciso. No es raro el caso de quien se desanima al dar los primeros pasos y lo deja. Si no es así, poco a poco se van logrando resultados alentadores. Quienes que no se rinden, a medida que van metiéndole el diente y van logrando resultados se alegran de no haberlo abandonado al comienzo. Probablemente el ordenador es el mayor logro de la ciencia en el último siglo. Muchos millones de personas de todas las edades y en todo el mundo, lo han colocado entre las más destacadas de sus ocupaciones diarias, viajando con él al instante al último rincón de la tierra y teniendo acceso a cualquier tipo de información.
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