miércoles, 5 de julio de 2017

PASEO DE LOS TRISTES

De siempre el trayecto que  realizaba el cortejo fúnebre acompañando al difunto desde el templo hasta el cementerio se  le nombraba  camino del cementerio o carretera del cementerio, sin más, y todos nos enterábamos de la cosa.  Pero en Granada se ha puesto el nombre de "Paseo de los Tristes" a la calle de ese recorrido. Esto de referirse a los acompañantes como tristes para mí, es nuevo. En los pueblos se hacía caminando -no en coches- y en animada charla, a no ser por parte de los familiares más cercanos, no era precisamente un paseo de los tristes, esa alusión extraña  a la pena de quienes acompañan al muerto en  su paseo final.  Con el uso de los crematorios ya queda en desuso lo de acompañar al difunto hasta su última morada,  se prescinde de ver de qué modo queda alojado en la tierra, enterrado, en la angostura de la caja de madera. Por otra parte pienso en aquellos casos en que el muerto, de muchos años, no contaba con familiares cercanos a no ser con sobrinos que, cuando la necesitaba, nunca le prestaron la mínima atención. Y si el difunto gozaba de una situación acomodada, era rico, y sin más herederos que ellos, ¿cabe imaginar que harían el paseo acompañando a su tío transidos de pena?. Pues no, no andemos con rodeos, seamos realistas. Es posible que presentaran cara compungida por lo del qué dirán,  pero irían paladeando el coche que comprarían, los viajes turísticos, el pisazo, la vidorra  que iban a disfrutar con la herencia. Para ellos no era precisamente el paseo de los tristes. Pero no pensó en esto el anónimo imaginativo granadino que tuvo la ocurrencia de nombrar a este trayecto como "El Paseo de los Tristes".

martes, 4 de julio de 2017

DE BANCOS

¿Quiénes son los más amigos de los bancos? Si dices que lo son quienes tienen mucho dinero no andas descaminado  pero no va por ahí la cosa.
-¿Son los recién nacidos?.  Pues no, estos solo saben abrir la boca para recavar sin palabras su cupo de leche materna o los sucedáneos de la misma. O para llorar reclamando lo de los dos renglones anteriores.
-¿L@s jóven@s - (como inmortalizó alguien el dicho).  aunque la mayoría están ubicados en el paro, aquí ya andamos un poco más cerca. Porque hay coches y motos tentadores, pero para lograrlos  es preciso el aval de los padres y los abuelos, porque ellos, de dinero, ni blanca. Y no siempre sirven esos avales.
-¿Acaso las gentes de mediana edad, con la vida más o menos encauzada? Andas un poco más aproximado de dar en la diana. Pero para estos son tiempos de pirrarse por mil cosas, aunque solo fuera por poder tapar la boca a los amigos que se hartan de fardar del chalet que compraron en Marbella o de otros logros logrados o soñados.
Pues ¿quiénes son los que más se arriman a los bancos?. Ya lo tienes claro, los abuelos, los mayores.
Sal a dar una vuelta por Eras o por dónde sea y verás que no ves un banco libre, ellos los acaparan todosss. Y no levantan el culo de los bancos a no ser porque les parece que brilla lejos en el suelo algo que parece un euro.
(S/C).

MICRORRELATO I

Sonó el timbre de su casa cuando iba a leer a su nieta el cuento de La Cenicienta. Era  el  hombre del frac que venía, una vez más,  a reclamar el pago del traje con el que asistió a la boda de los padres de la niña. Dominó sus nervios,  le invitó a entrar  en la casa para darle explicaciones  y le ofreció fruta fresca.  Le manifestó que el próximo mes pagaría al fin la deuda. "Siempre me dices lo mismo, ya me tienes más que harto". Fue dar un bocado  a una manzana  y cayó como fulminado por un rayo.   Eligió precisamente  la  del cuento. Y de esa manera la cuenta quedó saldada.

lunes, 3 de julio de 2017

MÉDICOS SIN FRONTERAS

Está más que demostrado  -y quizás ahora más que nunca- que los humanos somos capaces de los gestos  más sublimes de generosidad y de las mayores vilezas. Estoy convencido de que una de las dedicaciones más hermosas y altruistas es la de los  médicos, dedicando su vida a lograr la mejor calidad de vida para los demás. He tenido acceso a conocer la actividad de la organización médico-humanitaria internacional que es Médicos Sin Fronteras, por medio de una mesa divulgativa instalada a la entrada  del Hospital de León.  MSF nació en Francia en 1971, pero  ya ha adquirido  sobradamente  la mayoría de edad, convertida en una de las principales organizaciones humanitarias independientes del mundo. Lo suyo es la atención médica en poblaciones carentes de ella o a víctimas de catástrofes o guerras.  Cuenta con 2.500 trabajadores internacionales desplazados a los lugares precisos y 30.000 profesionales contratados localmente. Su  eficiencia está reconocida con galardones de primera línea, como el Premio Nobel de la Paz , el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia y otros más.  Es el fruto de la ayuda de 5 millones de socios y colabores en todo el mundo. Su ayuda llega a 67 países.  España ocupa un lugar destacado con más de 690.000 socios. Y es uno de los cinco países -todos de Europa-, que gestionan directamente proyectos en el terreno. Nueve de cada diez euros que administra MSF son de origen privado. Frente a tantas decepciones por corrupción política, crisis económica y tantas otras causas, es consolador  saber que contamos con entidades generosas como ésta, entregadas a mitigar sufrimientos en cualquier lugar, a base de la colaboración anónima, callada, de tanta gente. Hay más personas generosas,  solidarias,  de lo que imaginamos.

domingo, 2 de julio de 2017

PELUCAS Y PELUQUINES

Entre las muchas preocupaciones que  bullen en las cabezas de algunas personas por su imagen, no está ausente el adorno de las propias cabezas,   más por su aspecto interior que  por lo que se cocina dentro de ellas.  Y algo que inquieta  en exceso suele ser la calvicie. Se ve algún caso en el que el calvo hace malabarismos con largos  cabellos laterales que aún conserva para ocultar de ese modo su calvicie. Otros se limitan a cortar  -como un césped segado- todo el pelo superviviente. Éste parece un gesto de valentía, un desafío, que incluso  sienta bien en algunos rostros dando a entender que quien lo practica no tiene miedo a que se le vean las ideas. Dejando a un lado a quienes recurren a potingues variados de crecepelos, que creo que son tomaduras de pelo, en muchos casos, está el cupo numeroso de calvos que recurre a pelucas o peluquines. A las primeras acceden  las mujeres porque suelen ostentar las ideas y cabellos más largos.  Desconozco el motivo de que haya más calvos que calvas. (Supongo que el nombre de "pelucas" vino de Cantabria, donde son dados a las terminaciones en "uca", como inmortalizó De Pereda con  "El Sabor de la Tierruca"). Y queda reservado el remedio del peluquín para los caballeros. Es un misterio que desconozco de qué forma se sujetan los peluquines a las cabezas, porque no he visto aún nunca nadie correr en las aceras para recuperar el suyo que se aleje rodando por el suelo en días de vientos  huracanados. Pero los peluquines suelen cantar más y se aprecian por la diferencia de su color al lado del que tiene del pelo propio. Problema que no sé por que no se resuelve tiñendo uno y otro  con el mismo color de tinte.

LA PALABRA

Los que ya  hemos vivido un cupo cuantioso de años, echamos de menos muchas expresiones que fueron de uso cotidiano y que han quedado arrinconadas.  Sería interesante hacer un recuento de ellas.  Y si han quedado olvidadas,a veces  es porque lo que expresaban está en desuso,  ya no cuentan, pasaron de moda.  Una de ellas era LA PALABRA, en el sentido de "te doy mi palabra de honor". o "es un  hombre de palabra". Implicaban el compromiso de un deber contraído,  no eran palabras que lleva el viento, como ocurre ahora. Rubricadas con un apretón de manos tenían la valía de lo que sería hoy un compromiso firmado ante un notario. (O quizá más). ¿Dónde ha quedado aquella obligación avalada solo de palabra,  y respetada?. Es evidente también la ausencia de buenos modales,  olvidados, como el hábito generalizado de falta de puntualidad, con un deprecio descarado al tiempo del otro.  Pero es que eso del "honor" pasó a ser un concepto también  en desuso. trasnochado. ¿A quién se escucha decir ahora "te juro por mi honor?". El honor ha quedado reducido al escote de honor de las señoras. y  a las damas de honor como servidoras y acompañantes de las reinas de las fiestas.  Pero sorprende que no haya dejado de usarse  lo de" honorable" -¡válgame Dios!- para cierta categoría de políticos. Vivimos tiempos en los que  se ha impuesto, eso sí,  una veneración desmesurada al dinero, al consumo. "Poderoso caballero es Don Dinero". Brilla por su ausencia también el respeto a maestros y profesores, y prueba evidente  es el número elevado de enseñantes que sufren depresiones. Y el nivel de la enseñanza en nuestros centros,  situado entre  los más bajos de Europa. Así nos luce el pelo...

LA PALABRA

Los que ya  hemos vivido un cupo cuantioso de años, echamos de menos muchas expresiones que fueron de uso cotidiano y que han quedado olvidadas.  Sería interesante hacer un recuento de ellas.  Y si han quedado arrinconadas es porque lo que expresaban está en desuso,  ya no cuenta, pasó de moda.  Una de ellas era LA PALABRA, en el sentido de "te doy mi palabra de honor". o "es un  hombre de palabra". Implicaban el compromiso de un deber contraído,  no eran palabras que lleva el viento, como ocurre ahora. Rubricadas con un apretón de manos tenían la valía de lo que sería hoy un compromiso firmado ante un notario. (O quizá más). ¿Dónde ha quedado aquella obligación avalada solo de palabra,  y respetada?. Es evidente también la ausencia de buenos modales olvidados, como el hábito generalizado de falta de puntualidad, con un deprecio descarado al tiempo del otro.  Pero es que eso del "honor" pasó a ser un concepto también  en desuso. trasnochado. ¿A quién se escucha decir ahora "te juro por mi honor?". El honor ha quedado reducido al escote de honor de las señoras. y  a las damas de honor como servidoras y acompañantes de las reinas de las fiestas.  Pero sorprende que no haya dejado de usarse  lo de" honorable" -¡válgame Dios!- para cierta categoría de políticos. Vivimos tiempos en los que  se ha impuesto, eso sí,  una veneración desmesurada al dinero, al consumo. "Poderoso caballero es Don Dinero". Brilla por su ausencia también el respeto a maestros y profesores, y prueba evidente  es el número elevado de enseñantes que sufren depresiones. Y el nivel de la enseñanza en nuestros centros,  situado entre  los más bajos de Europa. Así nos luce el pelo...