jueves, 28 de agosto de 2014

CRISIS EN LOS HOTELES

Los medios nos sorprenden cada día con noticias inesperadas para mojar en el café, y la mayoría no son precisamente para insuflar emociones positivas en nuestras mentes.y atacar con ímpetu la lucha diaria . Hoy lo hace el Diario con  un escrito que me deja sorprendido por lo inesperado, al menos para mí. Se refiere a la crisis que vienen arrastrando los hoteles hasta el punto de que  más de una docena en nuestra capital y provincia no pueden aguantar más y los ofrecen en liquidación para librarse de la losa de pérdidas que vienen arrastrando día a día desde que nos azota la epidemia de la crisis.Y eso a pesar de las noticias esperanzadoras de que el turismo exterior está en  nuestro país ahora en su nivel más alto. Hablamos de edificios construidos para hotel, con unos costes desorbitados. ¿Y quién los compra? ¿Quién hace una inversión con su dinero  o metiéndose hasta el cuello con créditos en los bancos, suponiendo que accedan a ayudarles?.Un local tiene aprovechamiento para destinarse  a diverso  tipo de comercio, si está bien situado, pero ¿para qué otro negocio se puede reciclar un hotel? ¿Para viviendas?  Se vienen soportando muchos quebraderos de cabeza en negocios que no nos imaginamos. detrás de los cuales hay personas que sufren. En nuestra ciudad se está reciclando lo que fue una azucarera  en  hotel monumental para congresos. Ante esta realidad de la que nos esteramos ahora, es de imaginar que se estén palpando la ropa quienes han concebido semejante idea y están metidos de cabeza en culminarla.Ya vamos bien servidos de obras monumentales, como aeropuertos y otros que han proliferado en tiempos de euforia y que se encuentran varados, como barcos inservibles, en la nada. Se impone un rigor y una responsabilidad personal para aprobar proyectos monumentales cuando es con dinero que no es que no sea de nadie, como dijo alguna política, sino que es de todos.

GÁRGOLAS VIAJERAS

 Como tienen poder de bilocación hacen locuras, saben disfrutar de la vida.. Inmóviles en apariencia en la Catedral o en cualquier otro edificio  singular de tiempos pasados -no se alojan en cualquier alero- puedes verlas a la vez,  sin saber que son las mismas,  en los lugares más insospechados. Se dan la gran vida,  libres  y sin compromiso, (que se sepa).  Bellas como diosas,   viajan mucho, siempre con sus gafas de sol, como se estila entre los actores y entre otros personajes para considerarse importantes,  aunque esté lloviendo. Times Square y sue tiendas de moda lo tienen muy pateado. Se citan con frecuencia con amigas en Central Park. Hablan, cotillean  de todo y toman abundantes helados, lo de la obesidad no va con ellas.Con amigos frecuentan otros lugares. Tampoco es raro verlas en Las Vegas, Venecia, Lombardía,  Viena o Biarritz.  Entran   en el hotel Cosmos de Moscú como Pedro por su casa. Sin desdeñar a las Médulas,  las cuevas de Valporquero,   o Astorga.  Nada interesante o divertido se oculta a su mirada  Ojean  mucho igualmente todos  nuestros monumentos y museos, sin excluir,  por supuesto,  a la propia Catedral. por dentro.  Se quejan de que las guías hablan poco o nada de las gárgolas, y eso las tiene atufadas con ellas. Su jefa me ha dado permiso para escribir de  esto para que la gente se entere de una vez de su descontento.Tienen mucho carácter  y su furia es de temer. Sé bastante  más de sus vidas  y aventuras que contaré quizás, si  me lo permiten.  Pero me guardaré de largar de algunas cuestiones sin que ellas me den el visto bueno, no quiero despertar y soportar  su ira...

miércoles, 27 de agosto de 2014

GÁRGOLAS

Fueron  noticia en diciembre de 2006, cuando cayeron dos de  la fachada sur de La Catedral,  en el espacio de cinco días. Se limpiaron  las demás y los  técnicos buscaron explicaciones naturales del hecho.¿Por qué y de qué modo se pusieron de acuerdo para romper la monotonía de siglos y se estamparon en el suelo?.La causa real  voy a revelarla, a contarla como imagino que ocurrió. Son seres dotados por los mágicos poderes de aquellos geniales constructores de catedrales.  Por esos mismos poderes consiguieron que esto nunca se haya sabido. Había mucha energía  paranormal y  mucha brujería en la edad media. Esos monstruos de piedra guardan las formas de día,  vigilando a la gente que pasa ante ellas por la plaza. Desde hace cinco siglos conocen mil historias de quienes transitan  por esa zona. Fijándose bien,  las delata su propia expresión, intentando arrancarse de la pared, con los cuellos estirados, con el deseo de enterarse bien de todo.  Y las que cayeron fue en su intento de dar  una vuelta por la ciudad, por el morbo de conocer y controlar a más gente.. Son capaces de cualquier cosa, de lo más insospechado. Algunas ha sido necesario atarlas con  alambres para que no se escapen,  como se ve en  dos o tres de la fachada oeste, Hay también numerosas gárgolas  en el   Palacio de los Guzmanes. Están emparejadas,  de dos en dos,  como si estuvieran dialogando en una charla que nunca se termina desde que fueron construidas..  Sin olvidar las que adornan  la fachada del Hostal de San Marcos. Estas dan la impresión de estar fumando un cigarrillo que nunca se consume. Todas son hermosas y merecen ser admiradas,  aunque suelen pasar desapercibidas, porque la gente camina presurosa y embebida en sus preocupaciones con la mirada a ras del suelo, sin  levantar la cabeza y contemplar las alturas. Por eso se dice, con razón, que la humanidad adolece de altura de miras.

martes, 26 de agosto de 2014

MUJERES DE RODILLAS

Pensando en mi niñez,   me impresiona recordar cuántas veces vi  en aquellos tiempos  a las mujeres de rodillas.  Era como un símbolo de sumisión. Lavaban la ropa con frío o con calor siempre  en el río. Caminaban hasta él con  el balde repleto de ropa en su cabeza - tristemente coronada-  y en las manos el cajón y la lavadera.  Más de una vez rompiendo el hielo en el agua para hacerse un hueco.Y  allí pasaban el día de rodillas, frota que frota,  hasta el atardecer, en que regresaban a casa rendidas con  su carga pesada,  para descansar  retomando sus faenas. El  suelo de la casas era de madera, y para que estuviera limpio lo fregaban siempre con agua y arena -de nuevo de rodillas- frotando  con energía  hasta que se veían las tablas como nuevas. Tendrían que pasar aún veinte años hasta que las puso de pié el invento español de la fregona. Iban  también a la iglesia con frecuencia   y allí, de rodillas otra vez.   Por mi ocupación laboral he conocido muchos comercios capitaneados por mujeres. Porque eran ellas y no sus maridos las manejaban el timón  del negocio que navegaba muy bien con su pilotaje,  sin perder el rumbo.Es de desear que, cada vez más,  salgan de la cocina y muestren su valía, como viene ocurriendo estos últimos años, ya son más mujeres que varones  las que estudian en las universidades, al menos en España, y con mejores resultados.  Se da aún la  injusticia  flagrante de que no cobran el mismo salario que los hombres al realizar el mismo trabajo. Pero ya parece superada la mentalidad de aquella mujer que se encontraba en el juzgado para lograr la separación de su marido, y al preguntarla el juez que si la pegaba contestó  "bueno, lo normal"..

lunes, 25 de agosto de 2014

AGOSTO SE VA...

Entramos  hoy en la última semana de agosto, que pasará en un vuelo, como acostumbra a decir el cocinero televisivo. A un verano hosco, caprichoso, que viene alternando días buenos con otros desapacibles, puede seguirle un otoño delicioso, como ocurre muchos años, con noches frescas de recurrir a la manta, pero días azules, con ese azul intenso, puro, de estas tierras solariegas, tierras de contrastes. Es una delicia que procuro no perderme pasear a mediodía por  "La Ancha" -que no lo es tanto-,  plena de paseantes propios y forasteros. Entras en la Catedral y se te alegra la vista al con templar a tanta gente con el audioguía a la oreja, mirando a las alturas, gozando de la policromía insuperable de las vidrieras,  intentando no perderse nada. Se ve también  completo de viajeros el trenecillo veraniego, que es nuevo,  con un recorrido comentado,  por los lugares más interesantes, Es como un preludio del ave que esperamos, que aún no tenemos seguro si llegará o no, que si viene ya lo hace  con retraso antes de comenzar su recorrido. Si preguntas a algún  forastero  que si le está gustando León, tienes la respuesta placentera asegurada, todos se muestran encantados por esta ciudad acogedora, que ofrece mucho más que lo que se espera.  Se termina el  agosto sembrado de fiestas en los pueblos,  con banderas de colores  (antes eran cadenetas), con su fútbol, con el tachín tachin  y otros divertimentos que no resulten caros, porque las arcas municipales están a dos velas. Recuerdo mis veranos de niño, sus tardes doradas, los  baños refrescantes en el Porma, cuando el  estío era más caluroso y el invierno era también más auténtico con sus serias y abundantes nevadas en las zonas rurales de montaña

domingo, 24 de agosto de 2014

LOS LEONES DEL PUENTE II

Cuando Eligia supo lo del proyecto del  alvia me preparó una bronca feroz, digna de una felina, porque no conté con ella, se me olvidó,  no la dije nada. Sabía de mis amores con una leona rubia  allá  en Kenia y se arrancó a gritar como una  fiera.  "Lo que tu quieres-  me  espetó-- es volver con  la pelandusca  de pelos de estropajo. A mí no me la das,  asqueroso, que eres peor que Casanova. Ya me lo  dijo mi madre: convéncete hija, que todos los leones son  iguales". Temí por su salud y decidí seguir en el puente, quieto como  una estatua y aguantando las meadas de las perritas paseadoras. Pero todo cambió entre los hermanos.  Erasto, el gamberro, se dió a la bebida y a la droga, eclipsando en el Húmedo la fama del propio Genarín,  no pudimos hacer vida de él. Últimamente canta tangos lloriqueando en algún tugurio hasta la madrugada. Abasi, "el severo" dejó la severidad a un lado y sale con él de farra,  cada vez con más frecuencia. Se van a perder los dos con la vida que llevan. Badrú, el poeta "nacido en luna llena",  tiene poder de bilocación, con el cual sigue de estatua en el puente y hace al mismo tiempo doble vida, los lunes y los miércoles por la tarde  se va a no sé qué reunión  en la que casi todos y todas son poetas. Y de noche se derrite en ripios a la luna llena y a la luna vacía. Yo me dediqué a fondo a recuperar los favores  de Eligia, porque estaba claro que la pobre chica me seguía queriendo. "Anda, asqueroso, dame un beso,  que todos los leones sois iguales. Si no fuera por lo tonta que es una". En el fondo es tierna,  dulce y soñadora,, es como  una niña...

sábado, 23 de agosto de 2014

AÑOS 4O.- LAS VIVIENDAS

En poblaciones pequeñas, las casas  rara vez  tenían más de dos plantas. Aunque no fueran de labradores, disponían buena parta de ellas de  su corral y espacio para  animales domésticos. El gato tenía  acceso propio con la gatera perforada en la puerta de la calle. Se despachaban normalmente con cocina,  tres habitaciones y despensa. El matrimonio ocupaba una y las otras dos para los chicos y las chicas. En familias modestas era impensable que un dormitorio fuera alojamiento de un hijo solo, no eran  frecuentes  los casos de hijos  únicos.  Algunas tenían retrete ya. Nada de baños, a no ser en el río. .Con una palangana o un  balde, en el corral, se resolvía  el aseo personal. Cocina de hierro - "Bilbao nº 8" - con  carbón por combustible. Para prender el fuego eran muy útiles las carquesas secas.  y para fregar los suelos de madera un tipo determinado de arena. (Veo que la palabra "carquesa" no figura en el diccionario.Ignoro si proviene de "carquesia" deformada. O es posible que se trate de uno más de los localismos restringidos a determinadas regiones). Los chavales proveíamos  de ambas cosas. Olvídate de la calefacción, la suplía a medias el  calor de la cocina.  Lavadora, frigorífico,  vitrocerámica, microhondas, olla exprés, o la modesta fregona, todo eso literalmente ni soñado.  Contados aparatos de radio, solo en las casas más pudientes, con  acceso a un mínimo de emisoras. Lo que mejor se oía  al intentar localizarlas era un ruido ronco y  cabreado. Con radio Andorra y Radio Pirenaica clandestina se respiraban  aires del exterior. El servicio de discos dedicados era la estrella de la programación.