sábado, 1 de noviembre de 2014

GRITOS MUDOS II

Comento otro par de fotografías de Lewis Hine. En este caso se refieren a dos niños En una aparece un chaval de unos l5 años, de pié, a la entrada de una casa de madera. Tiene sombrero de ala oscuro, una camisa de rayas anchas abotonada hasta el cuello y una especie de mono con peto, con un solo bolso en la parte izquierda. Calza botas ajadas. En la manga larga de la derecha se aprecia un muñón en el hombro y el resto es tela recogida en el pantalón. La foto se titula: "Niño que perdió un brazo manejando una sierra en una fábrica de cajas 1909".  . No se sabe qué edad tenia cuando sufrió el percance. Mira fijamente al espectador y esboza una leve sonrisa entristecida. Quizá tiene asumida su mutilación, pero será para el resto de su vida "el manco", una limitación que le marcará  y le dejará excluido para la mayoría de los trabajos. La otra tiene un título más conciso:  "Pillo de París, 1918"  y reproduce el busto de un chaval de unos 7 años, de pelo largo y rizado, como virutas, con ropa pobre, con la cara sucia y con una expresión seria y dolida que asoma por sus grandes ojos, que no parecen delatar precisamente pillería. Se sabe que el fotógrafo hacía llegar estas fotos a políticos influyentes con la intención de que presionaran a los gobiernos para poner remedio a lamentables carencias, como éstas. El fotógrafo, más sensible y altruista que pragmático, terminó su vida en pobreza absoluta, embargada su casa por no haber podido hacer frente al pago de su hipoteca. La Fundación Mapfre mostró hace un tiempo estas fotografías que se están exhibiendo en exposiciones en todo el mundo.

viernes, 31 de octubre de 2014

GRITOS MUDOS I

Lenguaje corporal, lenguaje mudo. Se asegura que una imagen vale más que mil palabras. La foto se titula  "Familia italiana buscando equipaje perdido. Isla de Ellis, 1005".Hay en ella una mujer madura con aspecto de campesina, con una niña en brazos. Un chaval, con un saco al hombro da la mano a su hermana, de pocos años. . Y al fondo maletas apretujadas y grandes cestas de mimbre. Esta foto y más pueden verse por internet  pulsando  el nombre de su autor: Lewis Hine. Son emigrantes, como tantos, que huyeron de la pobreza y han llegado para buscar un agujero en Nueva York y mejorar su vida   Impresiona la temerosa seriedad de sus miradas, incluidas las de las niñas.  El mejor director de cine no hubiera logrado jamás una toma tan impactante. El padre, desesperado, busca los bultos perdidos con la angustia de no hablar ni entender una sola palabra en inglés. Recién llegados, hartos de viaje, están impresionados aún de la visión gigantesca de la Estatua de la Libertad que apunta con su antorcha al cielo y que les dio la bienvenida. El autor fué un psicólogo de gran sensibilidad que aprovechó la fotografía para hacer denuncia social. Realizó su trabajo principalmente en las tres primeras décadas del siglo XX en Estados Unidos y luego en Europa. Son mundialmente conocidas fotos suyas con obreros sentados en brazos de grúas a gran altura de la construcción del Empire State, desafiando el vértigo. Criticó con ellas la pobreza, la injusticia y la explotación de la infancia con trabajos impropios.

jueves, 30 de octubre de 2014

EL PEQUEÑO NICOLAS

Esta es la historia rocambolesca que ha saltado a la actualidad cuando Nicolás tuvo la osadía de incluirse entre los invitados que asistieron a saludar al rey el día de las fuerzas armadas. Se acercó muy digno, inclinó la cabeza  en pleitesía calculada y  estrechó la mano del monarca como uno más de la fila. Se trata de un  muchacho de veinte años bien plantado y seguro de sí mismo en demasía, alevín en las huestes juveniles populares. Fue alumno de un Colegio Universitario de Estudios Financieros, con la  cosecha de cuatro asignaturas aprobadas en tres años. Pero ha sabido arrimarse a figuras del partido  y perpetuarse en fotos seductoras junto a ellas, incluso compartiendo mesa en un acto público,  a la izquierda del propio expresidente Aznar. Vivía en un barrio de lujo de Madrid en un chalet de un  miembro de la realeza  de Bulgaria por el que pagaba cinco mil euros mensuales. Y se desplazaba por la capital en  coches delta gama. Estos recursos bien manejados le permitieron embaucar a  empresarios ávidos de beneficios a los que prometía  sustanciosas  prebendas a base de  sus contactos con políticos de primera fila. Tuvo un  percance en Barcelona que le define. Ante el Hotel Magestic y acompañado de un caballero de mediana edad, requirió los servicios de un  taxista al que endosó sin preámbulos esta sentencia: "Aquí implantamos el ejército y a los catalanes se os acaba la tontería"  A un comentario medio en broma de aquel de que parecía un poco facha. y ya caliente la boca remató sacando pecho con esta bravuconada: "Yo a tí te pego dos tiros y no me pasa nada, es que me quedo tan ancho".  Terminada la carrera el taxista, aliviado de librarse de ellos, no les cobró nada. Qué menos. Parece ser que al propio Puyol  le prometió que resolvería sus problemas con la justicia. Detenido por estafa y en libertad provisional,  se ignora dónde está escondido

miércoles, 29 de octubre de 2014

DE RELOJES

Este artilugio, siervo fiel y con con vida propia, abrazado a nuestra muñeca como una esposa que no encarcela,  tiene méritos sobrados para que se hable de él. En otros tiempos funcionaba a base de "darle cuerda" una vez al día, pero ahora se conforma con la energía de una modesta pila para hacer su trabajo por mucho tiempo..No descansa nunca, está siempre  activo, como nuestro propio corazón. Es testigo discreto de nuestra vida. No se inmuta, no nos llama al orden jamás. ¡Bueno sería!. Me apunto al primero que salga al mercado con una vibración leve que sería suficiente para alertarnos cuan do nuestra lengua patina y está mejor envainada en la cueva. Olvidamos con frecuencia que  debe usarse menos y los oídos el doble, que por algo son dos. Seguro que hay también sindicato de los relojes . Pues que se espabile y promueva esto de las vibraciones de aviso. El despertador de pulsera resultó desacertado: sonaba a la hora prefijada pero a veces lo hacía  en lugares inoportunos, aunque no por su culpa. Cuando lo miramos con desgana nos alerta de que estamos malgastando el tiempo -que es oro- con tonterías. Nos señala igualmente que faltan solo minutos para llegar a la cita concertada, porque él sí es puntual, ni se atrasa ni se adelanta, aunque sea de humilde cuna y se haya pagado por él . una miseria.  Pero en este "país" nuestro, -a esta palabra neutra y pobre lo hemos relegado, alargando la "i..."- pasamos con descaro de la puntualidad. Se tiene la sensación de que llegar tarde es propio de gente importante, con  clase. De ese modo se pone en evidencia nuestro escaso respeto sobre el tiempo de quien   nos espera.  "Reloj, no marques las horas porque voy a enloquecer"... ¿Por qué no?.  Sigue incansable tu ritmo, no pares. (Insisto: que no se olvide lo del  avisador  que no es ninguna tontería). No todos tenemos siempre un lacayo al lado para susurrarnos al oído las orientaciones oportunas).

martes, 28 de octubre de 2014

SOÑANDO CON VENECIA

Llegamos anoche y hemos dormido en el Hotel Bauer Palazzo, de cinco estrellas. Desayunamos en el buffet libre -que es desorbitado-, en su breve terraza, a orillas de la boca del Gran Canal. Al salir, en el hall, nos sonríen grandes fotos de artistas conocidos que se han alojado en él. Andando, de repente, nos acoge la deslumbrante Plaza de San Marcos. (Mi esposa me preocupa, palidece al verla, con una expresión turbadora, como de mareo). De la plaza se dice que la definió Napoleón -inspirado esta vez- como "El salón más bello de Europa". Hay multitud de turistas, fotógrafos y palomas en esta deliciosa mañana azul. Las hermosas fachadas imponentes de la izquierda y la derecha, todas alineadas con absoluta uniformidad. Al fondo la Torre del Reloj, la Basílica de San Marcos, el Campanil, afilado como un lapicero y el Palacio Ducal. Solo este conjunto ya justifica un viaje a Venecia. Elegimos este último como aperitivo. Con pena, sintiéndome incapaz, renuncio a describir la increíble riqueza y buen gusto, inimaginables, acumulados en él. Los espacios aprovechados con avaricia para derrochar belleza. Los artistas más importantes de la época dejaron allí su arte en techos, paredes, cuadros. estucos venecianos, estatuas y ornamentaciones en piedra. Todo es muy fuerte, es demasiado. Lamento también mi incapacidad para hacerme invisible y poder permanecer en este palacio deambulando incansable por sus estancias el resto de mi vida. (Se puede soñar lo mismo en la cama más confortable o en el catre austero del penal de Santoña , mi suntuoso palacio. . En el registro,  cuando ingresé en él,  no retuvieron  mi imaginación., como hicieron con mis escasas pertenencias.  Ya  desperté de mi sueño dorado de Venecia. Tengo que espabilar, que comienza el día con el primer recuento).).

lunes, 27 de octubre de 2014

EL GIMNASIO

Aún no amaneció, estamos en pleno invierno y el sol no madruga. Marca dos bajo cero el rótulo  luminoso de la farmacia de la esquina. Perforan la noche los faros de los automóviles que se desparraman por la ciudad buscando su destino. A estas horas hay una sensación de cabreo en esa marcha nerviosamente acelerada. Se comprende, dada la forma en que han trepado los precios de los combustibles. Se diría que los conductores procuran correr más con la idea de llegar antes al destino y que con  menos tiempo de marcha los coches gastarán menos. La helada ha plateado el césped. Cuando regrese a casa el sol habrá suplido a las farolas soñolientas y arrancará destellos de la escarcha. Camino por el atajo rudamente empedrado. En el trayecto breve alguna vez un gorrión   -una bola de plumas y dos palillos-,   no sé si el mismo siempre, me acompaña por la orilla. Camina unos pasos  delante de mí,  se para y reanuda la marcha cuando me acerco. Así una y otra vez. No soy capaz de adivinar a qué juega. Cabe pensar que es  una exhibición de chulería porque tiene alas, de las que carecemos .los humanos, o para demostrarme que él no precisa de gimnasios para estar en plena forma. A la entrada un grupo ya espera la apertura de las instalaciones, aguantando estoicamente el frío, unos en silencio y otros en conversación animada. Luego, ya en el interior, cada uno a lo suyo, hay máquinas para todos los gustos. La elección del ejercicio a realizar se decide asesorado por el monitor o simplemente aconsejado por lo que se considera que el cuerpo pide.

domingo, 26 de octubre de 2014

BUITRES

Hace un tiempo, en una explotación ganadera de la provincia de Avila, cerca de un centenar de buitres leonados atacaron a media mañana a una vaca parturienta. El dueño presenció la macabra escena cuando ya habían comido el vientre, las nalgas y los ojos de la madre, y también a la cría. Hora y media antes había visto al animal próximo al parto y sin problema alguno. Destacó el ganadero las señales que dejó en el suelo, en su esfuerzo inútil y desesperado por incorporarse. Se trataba de un ejemplar selecto valorado en mil euros. El ganadero no recibirá compensación alguna por esa pérdida, y esto parece una injusticia imperdonable. Se vienen produciendo más sucesos semejantes. Parece ser que ya no disponen apenas de alimento porque, a partir de la alarma de las vacas locas, hay control riguroso para que no se abandonen reses muertas en los montes. Se describe al buitre como tímido (?) y poderoso. Tienen un vuelo que impresiona. Los tengo visto planeando en abundancia por la provincia de Burgos. Y en Huesca, en el bello paraje de Los Mayos de Riglos. Allí, en la Gran Ruta, hay una importante colonia en el Mallo Alcaraz, o "Paredón de Buitres." En la comunidad foral de Navarra se ha producido en un año una mortandad de 800 ejemplares por los aerogeneradores. Ningún país de Europa tiene poblaciones tan numerosas, ni gozan de condiciones tan favorables como en España. Tenemos cuatro especies animales de buitres. Hay más de otras especies pero no aún están  clasificados ni anillados. No sé a qué están esperando los de la cosa.