viernes, 6 de marzo de 2015

DON GENARO XX

Lo que he venido contando sobre D. Genaro,  me había hecho pensar más de una vez en alguna sorpresa contundente. Y así ha sido. Hace un momento,  he recibido por teléfono una lacónica llamada: "Se ha metido usted en un berenjenal muy serio. No vuelva a publicar una sola información sobre ese señor o lo va a lamentar". Y colgó. Pueden imaginarse los lectores cómo me ha quedado el cuerpo con ese conciso comentario. Mi propia esposa, que dormía muy bien, no ha cesado de darme codazos toda la noche para hacerme llegar comentarios tremebundos, temblando de miedo, porque soñó sobre esto, como una premonición. Me venía extrañando que los medios -televisión particularmente- no se hubieran lanzado como felinos a comentar la noticia y divagar sobre ella.  (Quizá lo hagan hoy en los programas mañaneros del cotilleo, que tanto abundan). Me había sorprendido también que la misma prensa no lo hubiera hecho a toda plana y en las primeras páginas. He reflexionado sobre ello y me hago cargo de la envergadura del tema que vengo manejando. Se trata de un hombre que ha encontrado un tesoro incalculable que le ha convertido  en el más acaudalado de la tierra, en el yacimiento colosal de Las Médulas, que se puede visitar   en El Bierzo, León, España, la explotación aurífera de los romanos más importante de su imperio, y de la que debieron extraer  miles de toneladas de oro durante los tres primeros siglos de nuestra era.  Y de la desaparición de su esposa hace unos días,  de la que no se sabe nada. Pasearé hoy, cabizbajo y solo, toda la mañana por el Paseo de Papalaguinda si hace un día tan espléndido como ayer, son ahora las siete y media, empieza a amanecer y no sé si hará bueno, como han anunciado  en la tele los que saben de la cosa. Y reflexionaré seriamente el rumbo que voy a dar, lo que largaré en lo sucesivo sobre este tema que se ha vuelto tan espinoso para mí.

DON GENARO XIX

Llamó por teléfono igualmente  a sus padres  para comunicarles  la desaparición de Mercedes y la aventura del oro. Es fácil imaginar el impacto que produjeron estas dos noticias a sus padres y a sus suegros. Miguel quedó anonadado,  pero dispuesto a echarle una mano en lo que estuviera a su alcance. Planearon los pasos a seguir. Contactaron con un buen abogado para obrar de la forma más acertada en ambos casos. Don Genaro le facilitó toda la información que le requirió para preparar la defensa relacionada con el oro. Tenía asumido que podría perderlo todo, pero le angustiaba aún más el caso de su esposa, de cuya desaparición no tenían orientación alguna. Desconocían sus derechos y pensaron que era posible que el tesoro pasara íntegro  a la propiedad del estado, conocían la noticia de un cuantioso  botín que había sido descubierto por una empresa americana en el pecio de un galeón y que, por decisión de la justicia, fué entregado íntegramente a España. D. Ganaro sentía la necesidad de liberarse de la carga de la preocupación por el ocultamiento del  oro y  ambos se dirigieron a los dos lugares en los que lo tenían oculto, para retirar unos cuantos lingotes, que escondieron en otro sitio, suficientes para cubrir con holgura sus necesidades para toda la vida, y declarar lo demás en hacienda, al mismo tiempo que comunicaban en la comisaría la desaparición de Mercedes.  Los interrogatorios sobre uno y otro caso fueron agotadores. Esperaban con ansiedad la llamada de los secuestradores, que demoraban la comunicación para minar su resistencia. Don Genaro vivía presa de pánico por el rumbo que podían seguir ambos casos. Era una situación capaz de destruir la salud de cualquiera. No se atrevía a salir a la calle con el temor de que le secuestraran a él también.


jueves, 5 de marzo de 2015

MICRORRELATO. XXVI

Despierto en una oscuridad completa y no sé dónde me encuentro.  Hay un silencio denso  que interrumpen   lo que parecen ronquidos,  y también  ladridos lejanos,  cansados,  de un perro. Huele a salitre. Poco a poco voy recuperando la consciencia, como volviendo a la vida desde un túnel.  Veo un trozo pequeño de cielo donde brillan algunas estrellas que parecen parpadear.   Quiero recordar vagamente un viaje por carretera,  con un comentario desabrido: te llevamos al penal de Santoña. No sé por qué...

miércoles, 4 de marzo de 2015

MICRORRELATO XXV

"Ordenaron colocarle una venda en los ojos" para que no fuera testigo de su propia ejecucíón.  Aquel verdugo seguía a rajatabla esa orden de  sus superiores.  A pesar de su crueldad aplicando penas  de muerte desde tiempos inmemoriales ,  lavaban su conciencia  con normas rigurosas , como ésta. Y cumpliendo aquel rito cubrió  sus ojos con un  trapo de colores vivos, un sarcasmo.  Una medida que bien  podían haberse ahorrado porque  los ojos de la víctima no podían ver nada, era ciego.

martes, 3 de marzo de 2015

DIAS ACIAGOS

Se lleva mucho lo de ir de triunfante por la vida, sacando pecho, alta la frente y mirando a la gente desde la altura. Pero, que yo sepa, nadie está libre de días  de nubarrones, incluso entre los abuelos aguerridos que van en grupos a Benidorm en viajes del inserso, y regresan contando victorias sin cuento, como si fueran  Atilas. Días de esos en que parece que un tuerto ha derramado sobre tí su mirada.  En los que sales de la cama y ya tienes bronca con tu mujer, que te da  un repaso justificado porque no la ayudas en   nada en la casa, ni siquiera haciendo la cama,  o comprando unas cebollas en la tienda de la esquina,  aunque alardeas de que estás robusto, como un toro. Que subes al autobús y te  das cuenta de que te has olvidado en casa la tarjeta de jubilado, y de ese modo pagas más de tres veces más por el billete. O te acercas a la hemeroteca para enterarte de lo que pasa en el mundo y contarlo a los amigos en el parque, porque eres el sabiondo del grupo, el que lo sabe todo, pero te encuentras con que no hay un solo periódico del día disponible,  y quedas al acecho para recoger uno cuando  cualquier lector se levante de la mesa para colocarlo en su lugar, aunque ya lo tendrá reservado para pasárselo a un amigo. O que otro se abalance   como un felino y se lo lleva,  porque anda mejor de reflejos que tú. Que te vas cabreado y al intentar cruzar  por el  paso de peatones te limpia el polvo del pantalón de pana  y algo más,  un conductor que pasa como Alonso en los circuitos. Que te quejas de la cena porque está demasiado caliente y te metes en la cama como un basilisco, quitándote los audífonos que te han facilitado escuchar más broncas que palabras placenteras.

MICRORRELATO . XXIV

Llega  mayo,  ya están las vacaciones a la vista , y un año más mucha gente se resignará -por la crisis-  a pasarlas en el pueblo. Y los baños, aunque sean en la piscina o en el río, serán un quebradero de cabeza  como todos los años, por el exceso de peso  acumulado. En estos tiempos alocados que vivimos, es lamentable  el hecho de que el sobrepeso sea un problema   para   mucha de gente . Y, a la vez, que haya muchos  millones de personas  angustiadas  todo el año, excesivamente delgadas,  por ser víctimas del hambre....

lunes, 2 de marzo de 2015

MICRORRELATO XXIII

Tengo la impresión de que no se cree  lo que escribí ayer sobre   los extraterrestres.   Y no me extraña, porque se propalan más mentiras que verdades.  Pero vamos a ver,  ¿quién no conoce a más de uno que se comporta de forma sospechosa, por ejemplo,  que no le guste el fúbol?.  ¿ O que crea que los políticos son todos unos santos y no los degüella vivos   cuando habla  de ellos?.  ¿O que confíe en que el año que viene ya habremos salido de la crisis?.  Ojo con esa gente,   son indicios claros de que son extraterrestres.